Cientos de habitantes de la ciudad de Gori, en el norte de Georgia, escaparon ayer tras ataques de la aviación rusa que causaron numerosas víctimas, según relataron algunos testigos. Un periodista de la AFP constató que poco después de los bombardeos, varias viviendas estaban en ruinas y algunas en llamas, mientras sus habitantes, aterrorizados, huían del lugar. Buses y vehículos que transportaban refugiados partían rumbo a Tiflis, la capital de Georgia.
No se ha podido obtener hasta el momento ningún balance oficial sobre la cantidad de víctimas, pero testigos entrevistados por la AFP indicaron que había numerosos muertos. Aviones militares rusos efectuaron al menos tres ataques sobre Gori —ciudad natal del ex dictador soviético Josef Stalin— y sus alrededores entre las 8.30 y las 12.30 locales, afirmó una portavoz del ministerio georgiano de Defensa, Nana Intskirveli.
Los ataques rusos iban dirigidos contra un puente y una base militar cerca de Gori, pero también alcanzaron una zona de viviendas, añadió la vocera.
Las incursiones cesaron luego de que las fuerzas georgianas derribaran uno de los aviones rusos, indicó la portavoz. Gori es la mayor ciudad georgiana en las cercanías de la región separatista pro rusa de Osetia del Sur, donde se desarrollaban encarnizados combates entre fuerzas rusas y georgianas. Gori (Georgia), AFP