Los enfrentamientos armados en Osetia del Sur han despertado temores de un enfrentamiento Este-Oeste en el polvorín del Cáucaso, aunque Rusia y los occidentales no parecen interesados en una guerra en Georgia, subrayaban diversos analistas.
El conflicto alarma a Estados Unidos y a Europa —especialmente porque Georgia es la desembocadura del petróleo del mar Caspio— y varios observadores estiman que Tiflis cometió un error provocando a su poderoso vecino. “Estados Unidos estará furioso si se confirma que aviones rusos bombardearon una base donde el Pentágono tenía consejeros militares”, estima Edward Lucas, autor de La nueva guerra fría.
Pero el mandatario estadounidense Bush, “un presidente al final de su reinado, no va a arriesgarse con la tercera guerra mundial por Georgia”, mientras tiene que afrontar ya los conflictos iraquíes y afganos, escribió Lucas.
La respuesta masiva de las fuerzas rusas al intento georgiano de retomar el control de Osetia del Sur el viernes, con bombardeos más allá de la región separatista, indujo al presidente georgiano Mijail Saakashvili a declarar “el estado de guerra”.
Estos enfrentamientos en un país que contó con la ayuda militar estadounidense son una amenaza directa a los intereses occidentales. Londres, AFP
OTROS DATOS
Georgia: Dice que los desfiladeros de Kodori son escenario de una operación militar “de envergadura”. Acusó a los rusos de haber “atacado”. Reacciones: Georgia está cometiendo “una violación del derecho internacional”, afirmó el número dos de la diplomacia alemana, Gernot Erler.