A la caza del carnicero de Lyon El jueves en Santa Cruz, el 21 en Cochabamba y el 28 en La Paz, se estrenará la película “La caza del nazi”, del francés Laurent Jaoui, filmada en parte en Bolivia y con actores nacionales junto a estrellas como Franka Potente.
ACCIÓN • Klaus Barbie (Hanns Zischler) y Esteban Castro, su asistente personal (Fernando Arze).
Cazar nazis para hacer justicia. Tal la misión que se impusieron los esposos Beate y Serge Klarsfeld al cabo de la segunda guerra mundial. El mundo, pensaban ellos, no podía darse el lujo de olvidar a quienes fueron más allá de los horrores que ya causa una guerra y se dieron a la tarea de decidir, sin concesiones, sobre la vida de miles de judíos, niños incluidos. Uno de esos nazis que estuvo a punto de quedar impune fue Klaus Barbie, alto jefe de la Gestapo conocido como El carnicero de Lyon y que desapareció con ayuda de la CIA estadounidense. Como se supo luego, encontró acomodo en Bolivia. Aquí se nacionalizó en 1957. Cinismo o seguridad de que estaba bien protegido, el hombre que había pregonado que de lo único que se arrepentía era de no haber matado a más judíos, conservó el nombre: Klaus Altmann.
Barbie (Altmann) se dedicó al narcotráfico y se vinculó con los regímenes militares que gobernaron el país hasta los 80. Se dice que participó del golpe de García Meza.
Los esposos Klarsfeld le siguieron la pista y, pese a las amenazas contra su vida, lograron pisarle los talones. En Bolivia les ayudaron el periodista boliviano Gustavo Sánchez, hoy radicado en Cochabamba, y el francés Regis Debray. El retorno de la democracia al país facilitó la deportación de un Barbie que cumple sentencia en Francia por crímenes contra la humanidad.
Esta historia es hoy parte de una ficción para televisión en la que Bolivia tiene parte, no sólo por el pasado sino por un presente que permite al país contar con técnicos y actores capaces de codeaerse con los internacionales.
Así lo pensó el director francés Laurent Jaoui —como hizo el estadounidense Steven Soderbergh para las películas sobre el Che que se mostraron en Cannes este año—, quien el 2007 filmó La cacería del nazi en La Paz, Buenos Aires y París. El telefilm producido para Canal Plus de Francia y RTL-TVI de Alemania está listo para su estreno en la pantalla grande del país. Lo que ocurrirá el 14 de agosto en Santa Cruz de la Sierra, el 21 en Cochabamba y el 28 en La Paz.
La producción en el país estuvo a cargo de Gerardo Guerra y Paola Gosálvez, mientras que el casting fue asumido por Rodrigo Bellot y la dirección de arte por César Morón.
El elenco de La cacería del nazi es estelar. La pareja protagonista está encarnada por la alemana Franka Potente (Dülmen, Alemania, 22 de julio de 1974) e Yvan Attal (Tel-Aviv, Israel, 4 de enero de 1965).
De Potente cabe decir que estudió actuación en Nueva York, en el Lee Strasberg Theatre Institute. Hizo Corre Lola corre, decisiva para su carrera pues Hollywood la fichó y le dio papeles en Blow (2001) junto a Johnny Depp, El caso Bourne (2002) y El mito de Bourne (2004), ambas al lado de Matt Damon.
Potente filmó, con ésta, dos veces en La Paz. Ella encarna a Tania la guerrillera en la película del Che, de Soderbergh. Hay que decir que la cineasta Mela Márquez pensó en esta actriz para encomendarle el rol de la hija de Jaime Saenz, aunque por razones de agenda no se pudo concretar.
En el caso de Attal se está hablando de un ganador del premio César al mejor actor revelación por su papel en Un monde sans pitié (1989). Además de su labor en Francia, ha hecho cine en EEUU. Fue parte de The Interpreter (con Nicole Kidman y Sean Penn) y The Rush Hour 3 (con Chris Tucker y Jackie Chan).
Ambos actores dan vida en la ficción a los esposos Klarsfeld, de quienes hay que resaltar su lucha permanente contra el antisemitismo. Beate (Potente) es parte de una familia francesa que ha colaborado activamente para dar con el paradero de los nacionalsocialistas. Su esposo, el judío Serge Klarsfeld, nacido en Bucarest, escapó de la Gestapo en 1943 y estudió ciencias políticas en La Sorbona de París. Es el vicepresidente de la Fundación para la Memoria del Holocausto. Viven en Francia.
Ambos llegaron hasta La Paz y durante 12 años batallaron para lograr desenmascarar a Klaus Barbie. Esta su odisea ambientada entre los años 1972 y 1983 es parte central de la película.
El papel de Klaus Barbie se le ha encomendado al actor alemán Hanns Zichler (Nuremberg, 1947). De larga y destacada trayectoria en Alemania, su fama se hizo mundial gracias a la premiada película Münich (2006) de Steven Spielberg, donde actuó junto a Eric Bana y Daniel Craig.
A este elenco se suman actores nacionales ya conocidos en el cine y otros debutantes. Jorge Ortiz (Cuestión de fe, El atraco, Los Andes no creen en Dios), Reynaldo Yujra (La nación clandestina) y Fernando Arze (El atraco) comparten pantalla con Jesús Rojas, Jorge Hidalgo y Luis Beltrán, entre otros.
Según informa la producción en Bolivia, participaron más de 80 actores, entre principales y secundarios, y 1.250 extras, la mayoría en Bolivia, incluyendo a mineros, cholitas, soldados y policías de oficio.
En cuanto al personal técnico del film, 45 formaron parte del aporte boliviano .
EL DIRECTOR
Laurent Jaoui • Es director de cine y televisión en Europa. Tiene más de una docena de largometrajes y otros tantos cortometrajes y documentales que ha escrito y dirigido.
La cacería • Jaoui y la coguionista Alexandra Deman investigaron intensamente para el film sobre Barbie. Entrevistaron a los esposos Klarsfeld y a otros protagonistas de la historia.
En Bolivia • El director insistió en filmar en el país, el lugar central de los hechos que se narra, con la perspectiva de lograr una recreación histórica con la mayor objetividad posible, argumentan los productores.
El enfoque • El tono elegido no es el de juzgar sino de presentar los sucesos para que no se olviden. En tal sentido, se estaría siguiendo los mismos objetivos que llevaron a Beate y Serge a perseguir a criminales pese a la distancia y el tiempo.
Entrevista
“Puse de lo mío para evocar lo que hizo un periodista boliviano” JESÚS ROJAS, actor de teatro y con formación en danza, encarna a Gustavo Sánchez, un hombre clave en el caso Klaus Barbie.
Gustavo Sánchez ejercía el periodismo en los años 70. Amigo personal de Regis Debray, desde que éste estuvo en prisión por sus vínculos con la guerrilla del Che Guevara, fue una persona clave para el juicio histórico a Barbie.
En 1972, Sánchez y Debray organizaron un intento de secuestro de Barbie, para llevarlo a Chile y, con el apoyo de Salvador Allende, trasladarlo a Francia.
El presidente Hernán Siles Zuazo le nombró Viceministro del Interior para que busque y expulse a Barbie del país.
Sánchez tiene 80 años. El actor Jesús Pérez, que le personifica en La cacería del nazi, le buscó antes de filmar para conocerle y poder desarrollar su papel “con respeto, no con el fin de imitarlo, sino para tenerlo presente”.
¿Cómo convenció al director de que merecía el papel? Tengo formación en teatro, estudié con David Mondacca, y en danza gracias a Norma Quintana. He hecho musicales, teatro, videos y cuando llamaron al casting para una película de producción francesa, me presenté. Fue una bendición. Me probaron para dos papeles: Sánchez y un empleado público. Llamé la atención del director, pero había la duda sobre mi edad. Voy a cumplor 33 años y el periodista tenía 10 más en el momento de los hechos. Me hicieron nuevas pruebas y me quedé con el papel.
¿Sabía de la existencia de este periodista y de lo que hizo en el caso de Klaus Barbie? No. Sabía lo que todo el mundo sobre Barbie. La actuación me dio la oportunidad de conocer a don Gustavo, pude visitarle en su casa de Cochabamba y charlar bastante, escuchar sus anécdotas y empaparme de su historia. Era un reto personificarle, no porque quisiese parecerme a él, sino para transmitir a su familia y al público el sentido de lo que hizo. Quería hacer algo con respeto, que no suene falso, así que traté de poner de lo mío, hacer algo propio que evoque el aporte de este periodista en un momento de la vida del país. Como toda la película, no es una protesta sino, como dije, un aporte para conocer con cierto aire de ficción lo que es parte de nuestra historia.
¿Qué le dijo Sánchez? Se mostró contento y me ofreció toda su ayuda. Me contó sobre su exilio, sobre lo que hizo en un solo día una vez que recibió la orden del Presidente de la República... en fin, fue muy bueno conocerlo y que él sepa que lo que ha pasado se conocerá mejor con una película.
¿Trabajó con Franka Potente? No, y lo lamento muchísimo. Interactué con el actor que hace de su esposo y con el alemán que encarna a Barbie. Me hubiese encantado tener una escena con la artista, pero al menos la conocí.
¿En qué trabaja ahora? Hago edición y posproducción de audiovisuales. Pero estoy buscando actuar en video y cine, que es lo que me apasiona. Por lo pronto estoy en un taller de actuación cinematográfica que se dicta en el Teatro de Cámara.
¿Hay algún actor cuyo estilo le inspire? Me fascina Daniel Day Lewis. Es mi referente de cómo trabajar un personaje, porque siempre aparece distinto. Eso es actuar: hacer las cosas siempre diferentes.
¿Qué tal la dirección? Más que órdenes nos dio directrices. Fue muy reconfortante. Creo que el equipo boliviano estuvo a la altura de lo que él quería.