El 183 aniversario de Bolivia encuentra al país de luto, más desunido que nunca, con una grosera intromisión extranjera y ´rehén´ de varios mitos. El Primer Mandatario habla de una ´revolución democrática y cultural´, siendo que bajo la impostura de ´socialismo´ está en marcha un proyecto hegemónico-totalitario sin respeto a Dios ni a las leyes, como lo señaló él mismo: ´Cuando los abogados me dicen esto es ilegal, yo igual le meto, les digo a los abogados: \'ahora legalicen ustedes, para eso han estudiado\'´.
Defiende a ultranza la ´recuperación de los recursos naturales´, pero pasa por alto que la contrapartida de su pírrico éxito es la falta de inversión, combustibles y gas. Habla de inclusión, pero excluye a los medianos y grandes productores. Habla de integración, cuando en lo interno Bolivia está cada vez más disociada, y en lo externo, virtualmente aislada. Habla de equidad, pero en vez de dar a cada quien lo que le toca, escamotea recursos a las regiones. Se regocija de lo bien que se maneja la economía, cuando bajo el concepto de ´responsabilidad´ (accountability) se aplazaría 1.000 veces por no rendir cuentas de los fondos y bienes públicos que maneja, así como por la negligente actitud que compromete el desarrollo del país.
Porque, si la economía anduviera bien, entonces el PIB crecería al 10%; no tendríamos la segunda inflación más alta del continente; los millones de bolivianos en el exterior querrían volver al país; y, los alimentos que consumimos deberíamos producirlos los bolivianos, en vez de importarlos caro para venderlos barato, subsidiando lo extranjero.
Pero delira, además, con que el país va camino al ´despegue de la industrialización´ con ´centros productivos´ administrados por el Estado, pese a la manifiesta incapacidad de YPFB que estrena presidente cada seis meses; o la pretendida nacionalización de la minería, resistida por sus propias bases; ni qué decir de la producción de lácteos (siendo que lo que hoy sobra es capacidad instalada y lo que falta es leche fresca); papel, arroz, aceite (producimos 83% más de lo que consumimos), trigo y azúcar (cuando este año hay 200.000 toneladas de excedente, sin mercado).
Desde un lóbrego balcón palaciego en La Paz, S.E. recordó en su ´mensaje a la Nación´ este 6 de agosto, que el actual Presidente brasileño le recomendó ´paciencia, paciencia y paciencia´. Siendo que el Sr. Morales estila asociar su persona al Estado boliviano (al mero estilo Luis XIV) bueno sería tomar nota también de esta sentencia, del propio Lula da Silva: ´Yo no juego con la democracia porque cada vez que se juega con la democracia uno se estrella (…) Cada vez que un dirigente político se cree imprescindible e insustituible está comenzando a nacer un pequeño dictadorcito dentro de él…´. No se lo dijo a Su Excelencia, pero vale…
*Gary A. Rodríguez A. es economista y gerente del IBCE.
Neofascismo en acción
Una de las características del fascismo es el racismo. El ejercicio de la violencia física, los campos de concentración y el genocidio son prácticas que han sido ejercitadas por Adolfo Hitler en la II Guerra Mundial.
Petróleo volátil
El precio del barril ha caído desde más de $us 144 que costaba el brent a principios de julio hasta aproximadamente los 116 dólares.