Al menos cinco personas murieron y 200 fueron heridas ayer al dispersar la Policía india una marcha de miles de comerciantes musulmanes de Cachemira que se dirigían hacia territorio paquistaní para vender sus frutas, hartos del bloqueo de carreteras sufrido en las últimas semanas de protestas hindúes.
La autopista entre Srinagar y la capital de la Cachemira paquistaní, Muzaffarabad, fue el centro de la protesta convocada por cámaras de comercio con el apoyo de los dos principales partidos separatistas de musulmanes cachemires, en la que participaron hasta 30.000 personas.
A mitad de camino, en la localidad de Sopore, fuerzas policiales y paramilitares lanzaron gases lacrimógenos y cargaron con porras contra los miles de manifestantes que pretendían cruzar la frontera entre la Cachemira india y la paquistaní.
Incapaces de dispersarlos, los agentes terminaron abriendo fuego y acabaron con la vida de dos personas además de herir a otras cuatro, según una fuente policial citada por la agencia IANS. La tensión aumentó aún más mientras los manifestantes proseguían su marcha hacia la frontera, lo que llevó a una nueva carga de las fuerzas del orden en la que otra persona falleció y resultó herido uno de los líderes separatistas, quien posteriormente murió en el hospital.
La muerte de Sheikh Abdul, de la Conferencia Hurriyat, llevó a las autoridades a extender el toque de queda a toda la región.
Además de en Baramulla, los ánimos estallaron en Srinagar, donde al menos 19 personas resultaron heridas y una muerta en un mercado mayorista de frutas en enfrentamientos con los agentes, según otra fuente policial.
El origen de las protestas, que ya se han cobrado al menos 19 vidas, está en la asignación en junio pasado de 40 hectáreas de terreno al Comité del Templo de Amarnath, al que acuden cada año en peregrinación decenas de miles de hindúes. La asignación desató disturbios de musulmanes, la mayoría en Cachemira, por lo que las autoridades la revocaron el pasado 1 de julio.
Pero esta decisión soliviantó esta vez los ánimos de la población hindú de Cachemira, la misma que se concentra alrededor de la llamada capital de invierno, Jammu, y llevó al estado a una situación de caos, toques de queda, interrupción de suministros de alimentos y medicinas y aislamiento de la zona con el resto del país. Nueva Delhi, EFE
LAS CAUSAS
Nula actividad • Los miles de comerciantes musulmanes decidieron viajar a Pakistán por el bloqueo de caminos que sostienen los hindúes y que les impide vender sus productos.
La protesta • Los hindúes realizan el bloqueo de caminos en protesta porque se retrocedió en la concesión de 40 hectáreas de terreno a su Comité del Templo de Amarnath.