La poeta uruguaya Juana de Ibarbourou fue una mujer “transgresora” en la literatura latinoamericana, con una obra que se vio marcada por la violencia de género, las drogas y un amor prohibido, según desvela el libro Al encuentro de las Tres Marías, (Santillana) de Diego Fischer.
La “Juana de América”, como la bautizaron los universitarios y hombres de letras de Uruguay en 1929, es una de las principales figuras literarias de ese país y adquiere una nueva dimensión con la biografía novelada de Fischer.
De Ibarbourou se llamaba en realidad Fernández Morales, pero tomó ese apellido de su marido, un militar por quien sintió una gran pasión en los primeros años de matrimonio, pero que se transformó después en tristeza y dolor. Se enamoró otra vez a los 59 años, de un médico que tenía la edad de su hijo. Montevideo, EFE