Autoridades locales de Guayaramerín, en Beni, denunciaron que la sequía azota a 25 comunidades, lo que provoca que 600 familias no puedan reactivar su economía agrícola. Contradictoriamente, este municipio fue uno de los que más daños sufrió durante las inundaciones, de principios de año, provocadas por el fenómeno de La Niña.
Pero la constante falta de lluvias de los últimos meses revirtió esa situación y, según explicó el oficial mayor de la Alcaldía, Johnny Vargas, ahora la gente tiene otra preocupación en mente.
Vargas comentó que luego de las inundaciones, las aguas bajaron y la producción terminó muerta, por lo que es importante que los campesinos trabajen sus terrenos para poder tener alguna cosecha los próximos meses. Las semillas que entregó el Gobierno no abastecieron. Enlared