Familiares de los más de 200 bolivianos que fueron llevados con engaños a Rusia, detuvieron ayer en Cochabamba a un funcionario de la empresa Cidenbol, a la que acusan de haber estafado a los migrantes que ahora están recluidos, no tienen empleo y pasan hambre en ese país.
El hecho se produjo cuando un grupo de familiares de los migrantes —que exige el retorno de sus esposos, hermanos e hijos— salió a una marcha de protesta y luego detuvo a un empleado de Cidenbol, la empresa que contrató a más de 200 varones que salieron del país, con visa y papeles legales, tras recibir una promesa de empleo en Rusia.
Según el reporte policial, esta es la segunda vez que un funcionario de Cidenbol es detenido por los familiares. El de ayer fue trasladado hasta la Dirección de Trata y Tráfico de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). “El domingo 10 ya condujeron a la FELCC a tres personas y no había elemento para explotar y sustentar detención. Se ha abierto otro caso por el delito de estafa, se les ha dado una citación y hoy (ayer) vieron a uno de ellos en la calle y lo trajeron”, informó el mayor Boris Bellido, director de esa dirección.
Según la autoridad, “si bien en el tráfico de migrantes se debe demostrar la salida ilegal, estos connacionales han salido de manera legal, se les ha entregado visas por el Gobierno de Rusia y tampoco hay evidencia final respecto a explotación laboral”.
Por tanto, requirieron de la Cancillería información que les permita conocer en qué circunstancias salieron los bolivianos.
La primera denuncia sobre este caso se hizo hace tres meses, pero no se pudieron allanar las oficinas de Cidenbol ni aprehender a sus propietarios por falta de apoyo de la Fiscalía, según los familiares. Hace una semana que al menos 15 de éstos sentaron denuncia y otros 30 dejaron sus cédulas para respaldar la acusación. Redacción Cochabamba