200 bolivianos pasan hambre y miedo en Rusia Emigraron a ese país con ofertas laborales. Sus familiares en Bolivia denuncian que fueron víctimas de estafa, que sólo comen pan y agua, y que les amenazan con mandarlos a la guerra.
DETIENEN A UN SOSPECHOSO • El hombre que cubre su rostro fue detenido en Cochabamba, el martes, por los familiares de los bolivianos en Rusia. El sujeto trabaja en Cidenbol Ltda.
Desesperadas, angustiadas y desorientadas están las esposas y madres de cerca de 200 bolivianos que fueron llevados a Rusia para trabajar, pero que ahora pasan hambre y humillaciones. Según el relato de sus familiares, si no vuelven al país hasta el 15 de agosto “los llevarán a la guerra”.
La información que tienen sobre el lugar adonde sus esposos e hijos fueron llevados es escasa, ni siquiera conocen el nombre de la ciudad. Sólo saben que el empleo prometido no se cumplió y que pasan los días hacinados en una vivienda, con poca comida y muchas deudas encima; al menos eso les cuentan por teléfono en contactos ocasionales.
Ayer fue uno de esos días. Un grupo de mujeres acudió a un centro de llamadas en Cochabamba y pidió al operador contactarlas con Rusia. Al otro lado de la línea contestó el esposo de doña Felisa (nombre ficticio).
“Me ha dicho que desde ayer (martes) están sólo con pan y agua, y les habían dicho que los van a botar a la selva para que vayan a la guerra si no los sacamos de ahí hasta el 15 de agosto”, relató la mujer con la voz entrecortada, minutos después de haber terminado el contacto.
Felisa está angustiada porque su marido lleva más de dos meses en ese país y no tiene el trabajo ofrecido, pese a que firmó un contrato laboral y emigró de manera legal, con visa incluida.
La salud de su compañero le preocupa, pero también el futuro de sus seis hijos (la mayor de 12 años y la última de seis) porque se suponía que él le debía enviar cada mes, mil de los dos mil dólares de salario ofertado.
Con ese dinero pagaría una cuota mensual de Bs 1.900 al Banco Los Andes, de donde obtuvo un crédito de $us 5.500 para costear su viaje (pasaje y visa). “Pago tres por ciento de interés y me toca meter la letra (amortiguar la deuda) el 15 de agosto. He vendido algunos animales”, dijo.
Su caso no es el único. Familias íntegras se acogieron a la oferta de Cidenbol Ltda., empresa intermediaria que contrata mano de obra para construcción y la envía a los países donde se requiere; en esta ocasión a Rusia.
Los familiares de los afectados, que aseguraron que fueron víctimas de estafa, contaron también el caso de un hombre que viajó junto a sus tres sobrinos, el suegro de su sobrina y un tío. Todos declararon conocer los oficios de albañilería y plomería, razón por la que fueron elegidos.
La empresa negó las denuncias y declaró que es víctima de un boicot por parte de un reducido número de emigrantes.
El esposo de Teodomira (nombre ficticio) también se fue a Rusia. “Están encerrados en una casa y les hemos dicho que oculten su pasaporte para que no les quiten y puedan volver. Yo quiero mandarle pasaje (de retorno), que cuesta 3.900 dólares. No sé qué haré, pero tengo que conseguir (dinero)”, señaló ayer.
De acuerdo con los ejecutivos de Cidenbol Ltda., los viajeros no tienen boleto de retorno porque su contrato laboral era de un año. El propietario de la empresa, René Canelas, dijo que las oportunidades de empleo se generan según la demanda del rubro.
“Mi esposo ha sido albañil por años. Incluso a Argentina se ha ido como albañil y ahora nos dicen que no consiguen trabajo. No puede ser; eso es mentira. Estamos rogando que los traigan porque ya los habían pegado; dice que hay cinco heridos porque han reclamado por la estafa”, sostuvo, con lágrimas en los ojos, Carmelinda, la esposa de otro de los bolivianos en Rusia.
Ella y sus siete hijos esperan “que el Gobierno haga algo por nuestros esposos, por favor”.
El tema fue consultado ayer al canciller, David Choquehuanca, tras la firma de un acuerdo con Libia, pero la autoridad excusó una respuesta y señaló que en ese momento sólo contestaría preguntas sobre dicho convenio.