Incursión rusa en Georgia crea tensión internacional Rusia pidió a Estados Unidos definir su apoyo a ese país o a Georgia. Washington advirtió a Moscú que corre el riesgo de un aislamiento internacional. Las tropas rusas siguen en zona georgiana.
MOVIMIENTO DE TROPA • Un convoy de tanques rusos sale de la ciudad de Gori (georgia) rumbo a la capital, Tiflis. Ayer, Rusia desmintió que el destino sea ése.
La tensión internacional se incrementó ayer por la decisión de Rusia de mantener sus tropas en Georgia pese al cese el fuego y por la situación sobre el terreno, marcada por violentos saqueos cometidos por soldados rusos y sus aliados separatistas.
Moscú y Washington elevaron el tono. El jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, afirmó que Estados Unidos debe escoger entre su apoyo al gobierno de Georgia o la “alianza real” con Rusia.
La Casa Blanca respondió advirtiendo a Rusia de que corre el riesgo de incrementar su aislamiento en el plano internacional.
“Debo decir que los informes no son alentadores sobre el respeto de Rusia por el alto al fuego”, dijo la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, antes de su viaje a Francia y Georgia para respaldar los planes que lidera París para el fin del conflicto.
No obstante, el Pentágono negó de plano que las fuerzas armadas estadounidenses intenten asumir el control de los puertos y aeropuertos de Georgia, como sugirió ayer el presidente georgiano Mijail Saakashvili.
Lavrov supeditó el retiro de las tropas a que las fuerzas georgianas que la semana pasada ingresaron en la zona separatista pro rusa de Osetia del Sur regresen a sus posiciones iniciales. “Una vez que las tropas georgianas vuelvan a sus cuarteles (las fuerzas rusas) volverán al territorio de la Federación Rusa”, declaró.
Blindados rusos patrullan la ciudad georgiana de Gori, la más cercana a Osetia del Sur. Testigos señalaron que centenares de soldados rusos y separatistas surosetos sembraban el terror en aldeas cercanas a Gori, saqueando casas. Un periodista de la AFP vio decenas de viviendas en llamas en caseríos devastados en la ruta entre Osetia del Sur y Gori.
El cuerpo de un hombre con la boca ensangrentada yacía en el poblado de Dzardzanis, no muy lejos de otro cuerpo calcinado que estaba semioculto bajo una camioneta volcada.
La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch indicó que sus observadores en Osetia del Sur vieron “terribles escenas de destrucción en cuatro aldeas que estaban pobladas únicamente por habitantes de etnia georgiana”.
Unos 60 tanques, blindados y camiones militares rusos fueron avistados en la carretera que va de Gori a la capital georgiana, con soldados encaramados que gritaban “¡Tiflis! ¡Tiflis!”, aunque no estaba claro qué rumbo llevaban. Rusia negó que la columna se dirigiera a Tiflis y aseguró que estaba en Gori sólo para desactivar las armas georgianas. También indicó haber derribado dos aviones sin piloto sobre la capital de Osetia del Sur, Tsjinvali.
El martes, Georgia y Rusia aceptaron un plan de paz presentado por la presidencia francesa de la Unión Europea (UE), que estipula que las fuerzas georgianas deben regresar “a su lugar habitual de acuartelamiento” y que el ejército ruso debe retirarse “a las líneas anteriores” al inicio del conflicto. Rusia dijo el miércoles que el retiro georgiano de Osetia del Sur no se estaba llevando a cabo de manera “activa”.
Según Rusia, 2.000 civiles surosetos murieron desde el inicio de la ofensiva georgiana, el jueves de la semana pasada. Rusia reconoció haber perdido 74 militares y Tiflis dijo que hubo 175 georgianos muertos. Gori, AFP
Estados Unidos envía ayuda
El presidente estadounidense, George W. Bush, ha ofrecido ayer la ayuda ampliamente esperada por Georgia desde que comenzó el conflicto en el Cáucaso hace seis días.
El Mandatario norteamericano ha prometido respaldo diplomático, encabezado por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y un contingente aéreo militar con ayuda humanitaria para los georgianos, al tiempo que ha reiterado su llamamiento a Rusia para que respete la integridad territorial georgiana, ya que dice tener informes de que Moscú ha roto la tregua establecida con Tiblis.
“Rusia debe mantener su palabra y actuar para poner fin a esta crisis”, ha dicho Bush en una declaración realizada en la Casa Blanca, junto a Rice y el secretario de Defensa Robert Gates.
Pese al alto el fuego decretado, ayer Tiblis y Rusia han intercambiado acusaciones de que se está violando la tregua. Esta mañana, el Gobierno georgiano ha afirmado que 50 tanques rusos estaban haciendo una incursión por la ciudad de Gori, cercana a Osetia del Sur. Moscú lo ha negado, al igual que testigos citados por la agencia Reuters. No obstante, estos testigos sí afirman que los soldados rusos han levantado controles de carretera en las afueras de la ciudad, cortando la única carretera que une el este y el oeste del país. El País