En el primer semestre de este año, el Servicio Nacional de Migración expulsó a 100 extranjeros que trabajaban de forma ilegal en Bolivia. De todos ellos, al menos 25 eran de origen peruano y la mayoría vivía en El Alto. Los demás indocumentados pertenecen a países como Ecuador, Argentina y Chile. A ellos se suman ciudadanos chinos.
Según información emitida por Migración, a la fecha 282 extranjeros ya han regularizado su situación. Sin embargo, otro centenar de personas fue retirado del país al no contar con documentos que avalen su estadía. “Un 25 por ciento (de los indocumentados expulsados) eran peruanos. De manera dolosa e intencionada evaden los controles de Migración en las fronteras. Una vez detectada estas personas en la ciudad, se presenta una resolución de expulsión. Dentro de nuestra normativa, esto implica que no podría ingresar más a Bolivia”, explicó Marcelo Landa, director técnico nacional de Inspectoría y Arraigos del Servicio Nacional de Migración.
Según Landa, los súbditos peruanos ingresan a través de Casani, cerca de Copacabana, o por la localidad de Desaguadero. “Ellos trabajan en las zonas francas (como mecánicos) y desarrollan actividades informales como la venta callejera”, dijo Landa. Entre tanto, los ciudadanos argentinos ingresan por Yacuiba (Tarija).
Landa informó que la mayor concentración de peruanos está en el departamento de La Paz, por la cercanía que existe con Perú. Según Migración, la situación actual de los peruanos se desarrolla, en su mayoría, en El Alto. En especial en las zonas de Kiswaras y Villa Adela, donde arriendan domicilios y conviven con sus parejas bolivianas.
El nivel de vida que ofrece el país y sus oportunidades laborales en puestos informales obliga a los peruanos a cruzar las fronteras y evadir los controles migratorios.