La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió ayer el caso de Marcela Porco, una argentina con trastornos mentales que estuvo presa en Bolivia por posesión de cocaína. Los peticionarios del caso acusan al Estado boliviano de irregularidades en el proceso penal seguido contra Porco. Además de violar sus derechos al encarcelarla a pesar de sus alteraciones mentales y sin proporcionarle la atención y seguridad médica que su estado físico y psíquico requería. El caso se remonta a 1994 cuando Porco fue detenida en Santa Cruz tras hallarse en su maleta casi tres kilogramos de cocaína. Washington, EFE