Las imprecisiones y el juego desordenado hicieron que Bolívar no pueda frenar el paso de Real Potosí, que ayer consiguió su tercer triunfo consecutivo en el Clausura, al derrotar a los celestes por 1-0, en el partido que abrió la jornada liguera en el Hernando Siles. El cuadro potosino se consolidó en el primer lugar del Grupo B con nueve unidades “seis de ellas fuera de casa”, el puntaje ideal que lo convierte en uno de los más serios candidatos al primer lugar de la serie. Mientras que los celestes se estancaron con cuatro unidades. En su segunda presentación en casa, en el Clausura, Bolívar se debatió entre los errores de la última línea y la ineficacia de sus delanteros, primero Joaquín Botero y Pablo Salinas y posteriormente Jair Reynoso. En tanto que los lilas fulminaron a los celestes con velocidad, en el segundo tiempo. En los primeros 15 minutos del encuentro los celestes presionaron al rival, pero no pudieron aguantar el ritmo de juego debido al cansancio que mostraron varios de los jugadores académicos, que fueron parte del choque ante la Liga de Quito. Con Botero y Salinas desconectados del medio sector, las opciones de los académicos para abrir el marcador se limitaron a Renato Ramos, quien pese a su empeño no fue el salvador. Como quien pone en práctica su estrategia, luego de haber estudiado al rival, en la segunda mitad Real fulminó a los locales con una de sus armas letales, la velocidad en el contragolpe. Miguel Loayza desperdició al menos dos ocasiones de gol antes de los 15 minutos, uno de ellos pegó en el travesaño. Esa insinuación se hizo efectiva a los 25 minutos, cuando Luis Sillero aprovechó un error en la salida del académico Damián Martínez y envió un remate de primera al palo izquierdo del arco defendido por Carlos Arias, quien estaba adelantado.