La Policía desalojó ayer a los comunarios que mantuvieron un cerco a la hacienda Cayara (Potosí) durante una semana. En el operativo se detuvo a 40 personas, 15 de las cuales permanecían encerradas anoche, pese a la protesta de decenas de cayareños que se trasladaron hasta la capital del departamento para exigir su inmediata liberación.
El viceministro de Régimen Interior, Rubén Gamarra, explicó ayer en La Paz que el desalojo no fue violento y que se realizó con el respaldo de una orden fiscal y una resolución del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Dijo que 40 comunarios fueron trasladados a la Fiscalía de Potosí, la cual “será la que determine su situación legal”.
Por la tarde, el Ministerio Público liberó a 25 de los 40 detenidos, pero 15 permanecieron recluidos, razón por la cual un grupo de comunarios de Cayara se trasladó hasta las puertas del Comando Departamental de la Policía de Potosí (donde guardan encierro) y amenazó con asumir otras medidas si no se liberaba cuanto antes a sus compañeros.
Al ver que el número de cayareños crecía, la Policía reforzó anoche la seguridad del edificio, cerró sus puertas y dispuso que un grupo de uniformados resguarde el área de ingreso.
La hacienda Cayara fue cercada el 11 de agosto por un grupo de comunarios que demanda la entrega de esas tierras en favor de la comunidad. En la propiedad de Juan Aiken se produce leche y sus derivados, además de yeso y cal, por lo que cumple con la Función Económico Social (FES) que exige la Ley INRA. Asimismo, la familia Aiken emplea a cerca de 40 personas que habitan en las inmediaciones.