El Gobierno venezolano ejecutó durante las primeras horas de hoy la expropiación de la filial en Venezuela de la empresa mexicana productora de cemento Cemex, después de no haber alcanzado un convenio dentro de un plan de nacionalización de empresas de este rubro. Por el contrario, el Estado venezolano sí firmó acuerdos este lunes para controlar las filiales de Lafarge (Francia) y Holcim (Suiza).
Soldados de la Guardia Nacional (GN, policía militarizada) y cuatro jueces ocuparon Cemex, unas seis horas antes de vencer el plazo legal previo a su expropiación, aseguran medios locales.
La emisora caraqueña Globovisión destacó que la ocupación de las instalaciones de Cemex en la ciudad occidental de Maracaibo, capital del estado del Zulia, fronterizo con Colombia, se produjo cuando aún “no se ha cumplido el plazo hasta las doce de la noche para llegar a un acuerdo” de compra-venta. Además de los militares, empleados de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) y cuatro jueces llevaron a cabo la medida de expropiación realizando los trámites necesarios para realizar esta operación.
La estrategia nacionalizadora del Gobierno de Hugo Chávez cumple así un nuevo paso con la firma de compra-venta por parte del Estado venezolano de la mayoría de las acciones de las cementeras suiza Holcim y la francesa Lafargue, y la posterior expropiación, hoy, de Cemex.
La compra-venta del sector cementero se llevó a cabo ayer cuando el vicepresidente venezolano, Ramón Carrizález, acompañado de Rafael Ramírez, ministro de Energía y titular de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), firmó los respectivos acuerdos con Holcim y Lafarge, por un total de 819 millones de dólares. Sin embargo, el Gobierno no pudo llegar a un acuerdo con la filial venezolana de la mexicana Cemex.
El también presidente de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) declaró a los periodistas que al fracasar las negociaciones para un acuerdo amistoso de compra-venta, se dio paso a la expropiación, y que el monto que pagará por las instalaciones será determinado tras una cuantificación de los activos.
Cemex dijo en un muy breve comunicado ayer que tenía conocimiento de la toma del control de las operaciones de sus plantas en Venezuela, pero no ofreció mayores informaciones.
El vicepresidente venezolano acotó este lunes que la empresa cementera mexicana exigía al Estado 1.300 millones de dólares por sus activos en Venezuela, lo que estaba muy por encima de su valor real. Caracas, EFE