Luego de ejecutar el cambio del superintendente general del Sistema de Regulación Sectorial (Sirese) y posesionar como cabeza de esta entidad a Luis Sánchez Gómez, en sustitución de Óscar Durán, el ministro de Obras Públicas, Óscar Coca, anunció que habrá otros cambios en la administración pública.
Aclaró que la sustitución no fue por alguna “sindicación (denuncia)”, sino por cuestiones administrativas, debido a que la población está pidiendo que se mejoren los servicios públicos.
“Después del 10 de agosto hemos recibido la señal de que la población quiere que se mejore el trabajo. Vamos a hacer otros varios cambios que son planteamientos que nos ha hecho la gente en diversos aspectos”, sostuvo Coca y evitó dar más detalles.
Explicó que en el Sirese existían demoras en los trámites y adelantó que, dentro del área de su competencia, hay quejas en la atención del Viceministerio de Vivienda, por lo que anunció la descentralización del servicio, dentro del plan de vivienda. Sin embargo, aclaró que el problema no es de trabajo, sino por los recursos limitados con los que cuenta la entidad.
El Ministro de Obras Públicas posesionó el lunes a Luis Sánchez Gómez como nuevo superintendente general del Sirese, en reemplazo de Óscar Durán. Según Coca, la posesión se hizo sin la presencia de los medios de comunicación por razones estrictamente administrativas. Desde hace un par de años, el sistema de regulación en Bolivia sólo cuenta con superintendentes interinos, los cuales son nombrados por el Presidente de la República y posteriormente posesionados por el ministro del área.