Un grupo de estudiantes del colegio San Francisco de La Paz permaneció ayer en la biblioteca del establecimiento, bajo llave, sin poder asistir a clases debido a que sus padres deben pensiones.
Una reja y un candado separaban a estos niños del resto. Uno de ellos, que junto a otros tres permanecía sentado en las gradas fuera de la biblioteca, dijo que el regente trasladó a ese lugar a unos 20 alumnos.
“Es la segunda vez que me sacan. A mi mamá no le han pagado su sueldo, pero ya va a pagar”, relató el niño y luego agregó que “a veces nos sacan (de la biblioteca) para que nos vayamos a copiar (lo avanzado en el aula)”.
Vitaliano Huanca, padre de familia, manifestó que el colegio “no debería sancionar a los niños, sino a los padres”. En su caso, pagó hasta el mes de mayo.
El administrador del centro educativo, Freddy Cossío, informó que esta medida se toma en caso de que los padres adeuden más de tres pensiones. “Tenemos que ver una forma de que paguen, porque el colegio también tiene que cumplir con impuestos y el sueldo de los profesores”.
Aclaró que los padres de familia reciben notificaciones y que actualmente se están evaluando las materias técnicas y que cuando se tomen exámenes de las asignaturas troncales, “no se va a sacar a ningún estudiante”.
“Jamás se los ha sacado a la calle. Se los envía a la biblioteca y se les toma las evaluaciones posteriormente”, complementó el director del colegio, Jorge Siácar.