153 muertos en la tragedia de Barajas Un avión de Spanair se incendió cuando despegaba del aeropuerto de Madrid con 172 personas. Hay 153 muertos y 19 heridos. El vuelo iba a Las Palmas de Gran Canaria. La explosión de un motor sería la causa.
Un resto • Una grúa levanta la única parte que quedó y no se incendió.
153 personas murieron ayer al incendiarse un avión durante el despegue en el aeropuerto de Madrid-Barajas, confirmó el Gobierno, en el mayor accidente aéreo en España desde 1977.
El avión, de la compañía española Spanair, filial de la escandinava SAS, viajaba con 172 personas a bordo, entre ellas 10 miembros de la tripulación y 22 niños, dos de ellos bebés, según la aerolínea. Un motor del avión se incendió durante el despegue, a las 14.45 locales (12.45 GMT, 8.45 en Bolivia) en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, y el aparato se salió de la pista y se incendió, según medios españoles.
El avión era un MD-82 con destino a Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias) que operaba el vuelo 5022 en código compartido con Lufthansa.
De los 19 heridos, 17 ya están identificados, precisó la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que facilitó la cifra definitiva de víctimas. Explicó que el avión intentó despegar dos veces y que la segunda “levantó las ruedas delanteras y seguramente también las traseras”. Añadió que la comisión investigadora debe determinar la causa del accidente.
El Gobierno español está “conmocionado”, aseguró su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que prometió que “el Gobierno volcará todos sus esfuerzos en apoyo a las familias en este trance tan duro” y “una tragedia de tal envergadura”. Él interrumpió sus vacaciones para trasladarse al aeropuerto, al igual que cuatro ministros.
No hay cifras todavía de los extranjeros que se encontraban en el avión y sus nacionalidades.
Según Lufthansa, cuatro pasajeros volaron desde Alemania para tomar el avión siniestrado. En el avión había dos ciudadanos suecos, anunció la cancillería de ese país, y uno chileno, según Radio Nacional de España.
Los McDonnell Douglas 82 son aparatos de concepción antigua, pero aún muy utilizados en el mundo. Boeing, que compró McDonnell-Douglas en 1997, anunció su disposición a colaborar con los investigadores para determinar la causa del siniestro.
Los equipos de rescate apagaron el incendio y extrajeron “cuerpos carbonizados” del avión, según varios medios. No se dispone de imágenes del lugar del accidente debido a que las fuerzas de seguridad no dejaron acercarse a los periodistas.
En el lugar del accidente trabajaron unas 150 personas, según un rescatista que relató a la televisión CNN Plus que entre los cadáveres calcinados “hay niños”.
Los bomberos del aeropuerto movilizaron 11 vehículos al lugar del accidente, mientras que Cruz Roja Española trasladó 22 ambulancias y un equipo de apoyo psicosocial para atender a las familias. “Conseguimos rescatar a 28 personas”; “algunas han salido por su propio pie”, pero hay varias “muy graves”, dijo a la AFP el jefe del servicio de emergencias, Ervigio Corral, que destacó la “dispersión enorme de los cadáveres” en el lugar del accidente.
Los cuerpos eran trasladados al recinto ferial de Madrid (IFEMA) para su identificación a cargo de un equipo de forenses.
El avión tenía 15 años y la última revisión la tuvo en enero, precisó un responsable de Spanair, aunque la Ministra de Fomento indicó que fue el 2007.
El rey Juan Carlos I de España expresó su “consternación”, “horror” y “dolor” por el accidente, mientras que los mandatarios de países europeos y latinoamericanos manifestaron su solidaridad con el país y las víctimas.
Spanair, que pertenece al grupo sueco SAS, presentó recientemente un plan para suprimir 954 puestos de trabajo, de un total de 4.000 empleados. La compañía española de bajo coste registró pérdidas de 41 millones de euros en el primer trimestre y está afectada por el alza del precio del crudo y la disminución de los clientes debido a la crisis económica, pero también del exceso de compañías que operan en España, según su director.
Se trata del mayor accidente aéreo ocurrido en España desde de febrero de 1985 en Bilbao (norte), donde murieron 148 personas. La mayor catástrofe aérea del país ocurrió en 1977, cuando dos aviones Boeing 747 colisionaron en el aeropuerto de Los Rodeos, en el norte de la isla de Tenerife (Islas Canarias) y murieron 583 personas. Ese fue el mayor accidente aéreo de la historia de la aviación. Madrid, AFP
Testimonios
“He visto una fila de cadáveres” “Sólo he visto una fila de cadáveres”. Así describía las terribles escenas que dejó el siniestro el capellán del aeropuerto de Barajas, Alberto García Ruiz, tras abandonar la pista después de realizar una absolución colectiva de todos los muertos. “Vi mucha chatarra amontonada y muchos cadáveres esparcidos alrededor del avión”, declaró. Recordó haber visto a uno de los supervivientes salir por su propio pie de entre los restos del avión, hasta que fue auxiliado por los rescatistas. El Confidencial
“Los cuerpos hervían” “El avión estaba todo partido, todo estaba lleno de cuerpos” “No he visto algo así en mi vida”, dijo Luis Herreras, jefe del puesto de espera de ambulancias que está en la zona del siniestro. “No queda nada que se parezca a un avión, es horroroso, está todo quemado”, declararon dos guardias civiles que volvían del rescate. “Es un horror, no te quiero ni contar. Es lo más parecido a un infierno que he visto, los cadáveres estaban hirviendo, nos hemos quemado al cogerlos”, declaró uno de ellos.
Una pareja se retrasa y salva Una pareja española que tenía que volar en el avión de Spanair siniestrado ayer en el aeropuerto de Barajas, ha salvado la vida al perder el vuelo por tres minutos. El hombre, Héctor, contó que él y su pareja tenían billete para viajar a Gran Canaria de regreso de sus vacaciones estivales. Mientras su pareja no podía ni hablar por la conmoción, Héctor explicó que cuando llegaron al mostrador de facturación les dijeron que el vuelo se había cerrado tres minutos antes. Madrid, EFE