Hace ya tiempo que la llamada Unión Juvenil Cruceñista ha estado dando pruebas de una politización perversa. Empezó la juventud cruceñista a formar grupos de choque. Y como era de esperar, tales organizaciones se repitieron en otros departamentos y los del MAS siguieron el mismo ejemplo. Malo, porque también optaron por la barbarie. Basta observar lo ocurrido en Santa Cruz el martes al llevarse a cabo el mal llamado “paro cívico”, que de “cívico” tuvo muy poco. Que la juventud se interese por la política es incluso deseable. Allí está la cantera de donde tienen que salir los dirigentes del mañana. Pero, una cosa es la formación democrática de los jóvenes y otra el vandalismo. Ahora bien, sería un error atribuir la violencia sólo a esos jóvenes, ignorando que los mayores son los instigadores y los financiadores que utilizan a los jóvenes como carne de cañón en los conflictos que aquellos promueven.
La primera obligación del joven que desea ejercitar la política es la formación del carácter, fundada en la autoestima que se respeta a sí mismo y respeta al prójimo que lo merece. La juventud debe fortificar su sentido del deber y del trabajo bien hecho, no del “más o menos” que tanto abunda en nuestro medio. Debe acostumbrarse a honrar la palabra dada, al culto a la verdad frente a las prácticas engañosas de los demagogos. Debe mirar a su alrededor con espíritu de solidaridad con los demás, especialmente con quienes más la necesitan, así como ha de estimular en el patriotismo razonado y no en el que brota del hígado. Ha de cultivar el amor a la familia, por cierto, tan venidos a menos. La formación del carácter requiere asimismo de una preparación académica y profesional útil para ellos mismos y para la sociedad en la que viven y de la que mañana serán sus principales responsables. También ha de cultivar el sentimiento religioso y traducirlo a la vida diaria.
Contrariamente a estos principios, es penoso ver a muchos jóvenes entregados al hedonismo inmediatista que no los entrena para enfrentar una vida que no siempre es fácil, o manipulados por sus mayores para que salgan a las calles y provoquen hechos violentos. Las convicciones que los jóvenes adopten, hay que demostrarlas con razones y no con golpes.
En esta labor de formación correcta de nuestra juventud, deben poner un especial empeño los padres de familia, los maestros y todos los que influyen en la construcción de la sociedad. Pero hay padres que abandonan a quienes engendraron y de ahí nacen los malos hábitos y los resentimientos que algún día se manifiestan perniciosamente en la convivencia social. No es raro que la causa remota de actitudes delictivas provenga de la mala educación transmitida por los padres, y de la perversión de lo que un día fue el noble oficio de maestro. Los discursos incendiarios de los maestros anarco-sindicalistas, las huelgas injustificadas que reducen al mínimo inaceptable los días de clase, etc., dañan gravemente la formación de la juventud, de forma irrecuperable. Pero tal vez el daño mayor lo causa el ambiente moral dominante en donde prevalece la intriga, la mentira, el latrocinio del dinero del pueblo y demás vicios extendidos en nuestra atormentada sociedad. Retomar el esfuerzo por la formación correcta de la juventud es un deber de todos.
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Ha comenzado la guerra
Un escuadrón de cocaleros, con armas de fuego, llegó en los últimos días a Trinidad para enfrentar a quienes se oponen al presidente Evo Morales. Uno de esos soldados del movimiento cocalero fue dominado por un grupo de gente desarmada.
Extremos de intolerancia
Las posturas radicalizadas que han asumido el Gobierno y las regiones por el IDH crean un clima de mayor tensión y violencia en el país, sin que exista la posibilidad de diálogo.
¿Llegan las vacas flacas?
En cuanto gobierno y oposición regional se agarran de las mechas, en un Catch-As-Catch-Can a cuatro caídas, vulgo agárrate como puedas, la economía internacional da señales muy preocupantes.
Los boomerang del ratificatorio
El referéndum del 10 resultó pacífico, democrático y muy participado. No fue revocatorio sino ratificatorio, con goleada sobre 2/3 para Presidente y Vicepresidente y victorias claras pero menos contundentes para los cuatro prefectos de la Media Luna
Caracas al vuelo
…salí de Venezuela convencido de que el proyecto autoritario…tiene ahora menos posibilidades de materializarse que hace algunos años.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Mediante el diálogo entre el gobierno y los prefectos
Mediante medidas dictadas por el presidente
Mediante un referéndum por la nueva Constitución Política del Estado y las autonomías