Tras la tragedia, las familias de los 154 muertos en el accidente de avión del miércoles en el aeropuerto de Madrid esperaban —impacientes y cansadas— que los cuerpos sean identificados para poder regresar por fin a sus casas y enterrarlos.
El lento proceso de identificación, que hasta ahora ha permitido confirmar cerca de un tercio —53 personas— y que se prevé concluya hoy, se debe a que la mayoría de los cuerpos quedaron carbonizados en el incendio del avión que se estrelló apenas despegó de la pista.
"La prioridad es el reconocimiento de los cadáveres, que nos los entreguen, que los traslademos, que los podamos velar y que los podamos enterrar", resumió el canario Ismael Rodríguez a Radio Nacional de España.
Más de 200 familiares de los fallecidos están alojados en un hotel cercano al aeropuerto de Madrid a la espera de que termine el proceso, acompañados por 30 sicólogos de la Cruz Roja.
"Quieren que se identifique a los suyos cuanto antes para volver a casa. La gente tiene ganas de empezar el duelo" después de tres días de tensión, tristeza y cansancio, dijo a la AFP, Olivia Acosta, portavoz de la Cruz Roja.
De los 154 muertos, 52 se identificaron a través de las huellas dactilares; la mayoría, 101, están carbonizados y su identidad debe confirmarse mediante pruebas de ADN hechas a sus familias y cotejadas con las suyas. Los forenses continuaban los trabajos en el tanatorio de La Almudena de la capital.
Los primeros identificados fueron enterrados el jueves y viernes en varios puntos de España, y los primeros restos empezaron a llegar a las islas Canarias el viernes. Casi la mitad de fallecidos, 71, vivía en la isla de Gran Canaria, donde el viernes se ofició el primer entierro. Madrid, AFP