Si una persona con adicción al alcohol o a la clefa es atrapada por los efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), cometiendo algún delito, sólo será retenida por ocho horas “hasta que se les pasa la borrachera”, dijo la fiscal asignada a la plataforma de la FELCC, Susana Álvarez. Ella argumentó que se debe a que la mayoría de las víctimas no presenta una denuncia formal.
“Los fiscales esperan a que se les pase el estado de ebriedad, para no tenerlos aquí, a consideración de la gente (...). Se los lleva a la celda hasta que se les pase, dependiendo del delito (...)”.
Álvarez explicó que, por ejemplo, en el robo de un celular, la FELCC requisa a esas personas, y si las víctimas recuperan sus objetos, se van y no denuncian.
“Ellos (alcohólicos y cleferos) portan cuchillos y navajas. Aquí se los requisa y se les encuentra (...). Creo que no sólo consumen alcohol sino algo más. Como están en estado de ebriedad y no pueden escapar, los vecinos los agarran”, dijo la fiscal.
Si bien la FELCC no registra muchos casos de gravedad cometidos por las personas con adicción, los pocos que están en investigación son violentos.
La fiscal recordó que en marzo atendieron la denuncia de una muchacha que era parte de un grupo de alcohólicos. Tres de ellos la violaron e incluso intentaron utilizar un objeto.
El investigador Gary Cornejo, de la división Homicidios de la FELCC de El Alto, contó que la semana pasada seis jóvenes intentaron robar una mochila y acuchillaron a su víctima.
El jefe de Delitos contra la Propiedad de la FELCC alteña, Franz Gonzales, alertó de que esas personas son agresivas. “Caminan en grupo y cuando están bajo el efecto de la droga como la clefa, el thinner, la gasolina o el alcohol, estos señores pierden la conciencia y se dedican a asaltar a los transeúntes, en especial a los menores de edad”.
En julio, la Dirección de Investigación y Prevención de Robo de Vehículos reveló que cleferos y alcohólicos roban autopartes de vehículos en al menos cuatro zonas de La Paz. Si la Policía los captura, los dejan ir ocho horas después, porque nadie los denuncia. Son dos a tres casos de robos por semana.
Testimonios
“Los pacos son unos abusivos” Luis, pertenece a la pandilla Los Intocables del Cementerio.
“Los pacos (policías) son unos abusivos y los de la Alcaldía (La Paz) nos pegan. Nos meten toletes, mis piernas están verdes, esto me ha hecho (señala una herida abierta), por eso mis costillas están salidas. Sin que nosotros estemos haciendo nada, nos molestan. Estamos aquí sentados y vienen a pegarnos, nosotros tenemos que defenderles a las mujeres y hacernos pegar. Los pacos vienen a quitarnos nuestra plata, y se las llevan a las mujeres”.
“Queremos ir a rehabilitarnos” María, pertenece a un grupo de alcohólicos, circula por Cotahuma.
“Nosotros pedimos al presidente Evo que nos dé un lugar. Nosotros queremos rehabilitarnos, no tenemos dónde, queremos estar bien. Que nos hablen, que nos den charlas, queremos un sicólogo. En los hogares no nos dan comida, yo he ido. Nos obligan a ir a los mercados a pedir fruta o verduras para cocinar. Ellos (los del centro de rehabilitación) nos quieren separar y nosotros no queremos, queremos ir juntos a rehabilitarnos porque nosotros somos amigos”.
“Caí por segunda vez en el alcohol” J.P. es de una pandilla que está en la Av. Panorámica, de El Alto.
“Estaba en la cárcel de San Pedro hace tres años. Por no pagar pensiones ese tiempo he dejado de tomar, pero luego otra vez he caído. Dos veces he podido dejar de tomar, pero luego otra vez he vuelto, ya nos hemos acostumbrado a estar así, difícil que nos rehabilitemos, pero lo vamos a pensar. Nosotros no hacemos nada. Yo estaba trabajando bien sin tomar nada, pero he caído nomás y ahora ya no trabajo y estoy aquí. \'Macheteamos\' (pedimos dinero) para el alcohol”.