Jerome Clayton Glenn, director del Proyecto Milennum de la ONU, llegó a Bolivia para el foro Cambio Climático y Crisis Alimentaria.
¿Cómo se relaciona la problemática del Cambio Climatológico con la crisis alimentaria que afecta al planeta? Los dos problemas están intrínsecamente relacionados en varios puntos, se trata un poco de simplificarlos, pero aquí vamos. En primer lugar, mientras el clima cambia, semillas que solían crecer en determinados ambientes no se adaptan fácilmente a los cambios. Dos, la migración de insectos es alterada, lo que también afecta a las cosechas.
En tercer lugar, también tenemos el incremento de los costos del fertilizante, por lo que también sube el precio de los productos. Al mismo tiempo, hay un incremento en la necesidad de energía, por lo que la demanda de biocombustibles también aumenta. Los biocombustibles compiten con la comida. Hay muchas inversiones en todo el mundo que buscan nuevos tipos de biocombustibles. Los gastos son enormes, por lo que los granjeros prefieren vender sus productos a estas empresas energéticas, que pagan más, que introducirlos al mercado por un menor precio, por lo que la comida escasea y encarece. Ésas son algunas de las relaciones.
¿Cuál es la situación de Bolivia en este contexto? ¿Qué podemos hacer como país? Bueno, como ya saben los lectores, el país tiene una gran parte de la Amazonía. Esto es muy importante para limpiar el carbono del aire. Por lo que uno de los papeles de Bolivia es conservar estos bosques saludables.
Además, Bolivia es un potencial explotador de litio. Esto es importante, ya que queremos pasar de los vehículos que dependen de gasolina a carros que dependen de baterías, que necesitan litio para funcionar.
Esto significa que en el futuro el país se podría convertir en un proveedor del combustible del transporte del planeta.
Bolivia puede ser la Arabia Saudita del litio para baterías eléctricas. Si se logra el cambio, millones de personas necesitarán baterías, no sólo para carros.
¿Cuán urgente es la necesidad de cambiar esta fuente? La verdad es que mientras más rápido, mejor. Ya estamos sufriendo varios problemas, como la baja en las reservas de agua y la falta de comida. No es sólo la contaminación, o que se afecten a unos cuantos insectos. Los verdaderos daños se verán a largo plazo, cuando el efecto invernadero no tenga solución y no podamos revertirlo.
¿Serán los humanos capaces de llegar a ese punto? No lo creo. Yo ya advertí sobre el efecto invernadero en 1973, la gente ya sabía de la dificultad. Y en los últimos años el mundo está cambiando lentamente, se está tomando conciencia de que el problema nos afecta a todos.
¿Puede citar algunas otras medidas que partan de Bolivia? Primero, conectar todo el país con internet. Eso ayuda de gran manera al desarrollo. También se debe gastar menos, especialmente energía y agua. Si quieren biocombustibles, usen algas de lagos salados y con estos cuerpos que rieguen cultivos, conservando los depósitos de agua dulce. También se puede contactar con otros países para lograr una coalición que obligue a China y EEUU a reducir sus emisiones. Y, repito, está el potencial para producir litio.