El sargento reconoce que dio un golpe Según el acusado, fue sólo una patada con la planta del pie. La Fiscalía habla de tres. Ayer fue remitido a la cárcel de San Pedro. Los familiares piden 30 años de cárcel.
El sargento Valerio Valencia admitió ayer haber pateado una sola vez y “con la planta del pie” izquierdo al soldado Juan Carlos Morales Ticona, fallecido la madrugada del jueves 21, después de una hemorragia interna, provocada por la destrucción de la vejiga, riñones y otros órganos, producto de la golpiza.
“Estoy muy arrepentido, yo sé lo que es perder a un familiar y voy a pedir las disculpas. (...) Le di una patada en la parte del abdomen con la planta del pie. Quiero que todo se aclare”, dijo Valencia a tiempo de asegurar que fue él quien lo auxilió.
Sin embargo, el Ministerio Público, representado por la fiscal Verónica Arancibia, aseveró que no fue una sola patada, sino tres y que según la parte querellante, se requiere de más de una patada para provocar la muerte. El mismo jueves, el informe del forense estableció que Morales recibió tres golpes violentos.
“El soldado Morales no se enumera cuando el sargento da la orden. No podía hacerlo porque estaba mal de la garganta, eso lo dicen los soldados testigos. Ya por quinta vez, el sargento ya le da el planchazo y el soldado se arrodilla. (...) Morales, para evitar ser arrestado se levanta con la ayuda de su amigo y al retirarse, se arrodilla de nuevo. Valencia, con la ayuda de cuatro soldados, lleva al soldado a sanidad. Estuvo con él todo el tiempo hasta que murió, cuando lo detienen”, relató el representante legal de Valencia.
Antes de ingresar a la audiencia de medidas cautelares y detrás de unas rejas, en las celdas de la Policía Judicial de la Corte Superior de Distrito de El Alto, el sargento dijo estar arrepentido y anunció que pedirá disculpas a la familia del difunto por lo sucedido esa madrugada.
Ayer, el militar fue remitido al penal de San Pedro de La Paz con medidas sustitutivas al existir el riesgo de entorpecer las investigaciones del caso.
El Ministerio Público pidió una pena de 20 años de cárcel por el delito de homicidio. El abogado de la víctima demandó una pena de 30 años de cárcel por el delito de asesinato.
Valencia, sargento primero técnico de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), pasó a la letra “E” de disponibilidad para que sea juzgado en la justicia ordinaria, según el auto final 005/20008.