Envalentonado Evo Morales con los resultados del referéndum revocatorio y, como quiera que ha sido imposible un diálogo abierto entre el Gobierno centralista y la oposición regionalizada, el Presidente ha cortado por lo sano y anunciado un próximo decreto supremo convocando a un referéndum para aprobar la nueva Constitución, modelo de incongruencias, pero favorable a don Evo en cuanto establece la posible reelección sucesiva del Primer Mandatario y de su acompañante de fórmula. Sin embargo, según la Constitución aún vigente, no puede haber más que un referéndum por año. Pero como a don Evo le corre prisa asegurar su perpetuación en el trono presidencial, convocará a esa otra consulta y otras más si así lo desea, por medio de sus correspondientes decretos-ley, sin recurso alguno al Legislativo. Morales siempre ha ninguneado al Parlamento nacional e incluso le ha amenazado con enviar a sus milicias para sitiarlo hasta que dé su aprobación a las ocurrencias del ´jefazo´. ¡Qué le importan estas ´pigricias´ legales!
Vaya un ejemplo de simulación: la semana pasada convocó a una caricatura de diálogo ´ecuménico´ entre él y representantes de ´minorías´ religiosas —muy respetables todas ellas—, tales como los musulmanes, los judíos, los evangelistas y, también, como otra ´minoría´ más, los católicos. Aquella reunión trató de convencer al respetable, de su amplitud de espíritu religioso y dialogal. Pura fantochada muy propia de un gobierno especializado en la desinformación. Faltaron los ´cósmicos´, pero éstos se sienten más llamados a desarrollar la provinciana política internacional que cada vez va aislando más a Bolivia del resto del mundo democrático y la embandera en el nuevo bloque de países no alineados que Hugo Chávez pretende fundar y dirigir. Y digo ´no alineados´ con los EEUU y tampoco con la URSS que ya no existe, aunque sí alineados con Hugo Chávez. Así, don Evo da pruebas de su adicción a la grandilocuencia mediática, aunque farragosa y repetitiva. Y para recompensar el favor que se le hace de reproducir sus gestos mussolinianos y sus arengas en los medios de comunicación, día por medio insulta a los periodistas.
Por su lado, los cívicos de cuatro departamentos autonomistas se oponen a las últimas intenciones manifestadas por Evo Morales, y anuncian medidas igualmente radicales. Ya empezaron con los bloqueos. A su vez, los movimientos sociales adscritos al Gobierno amenazan también con el cerco a las ciudades ´rebeldes´. Además, van apareciendo milicias irregulares de ambos lados, por el momento, armadas de palos y piedras (que también matan cuando aciertan en algún órgano vital). A este paso llegarán a tener armas de fuego, si es que ya no las tienen. El caos se agrava y profundiza. Así no se garantiza la refundación de Bolivia, como repite el Presidente.
Hoy tenemos que estar atentos a lo que dicen y hacen el Conalcam o Coordinadora Nacional por el Cambio (del MAS), o el Conalde o Consejo Nacional Democrático (de los prefectos). Estamos en medio de un fuego cruzado entre la referenditis contra la autonomitis. Pero Morales se ha propuesto un objetivo y lo está logrando porque nadie compite con la misma fuerza. ´El maravilloso instrumento del poder´, es mucho poder.
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Una insoportable levedad...
La seguridad ciudadana es una cuestión del Estado en su conjunto y de cómo éste hace valer los derechos humanos, y no sólo de la capacidad del Estado para evitar la violencia privada y reprimir la delincuencia".
El deporte es salud
Según la organización del Estado boliviano, el Ministerio de Salud incluye al deporte como parte de su tuición. El deporte es salud, es uno de los lemas universales porque se entiende que si un individuo realiza regularmente ejercicio físico
La crisis que debió evitarse
La crisis provocada por la imprudencia de Georgia quizá podría haberse evitado. Los gobiernos de EEUU y Rusia podrían haberse comprometido a contener el problema, en un mundo en el que hay otros muchos mayores.
Para vivir bien y en paz
Desde Aristóteles hasta nuestros días, la política ha sido un concepto vinculado al Estado y al poder, tal vez por eso fue motivo de permanente crítica, muchas veces de manera justificada.