Evo y el Conalde se abren para otra opción de diálogo Los prefectos enviaron cartas a la OEA y a la Iglesia Católica pidiendo que sean facilitadoras. Morales anunció que si el diálogo no es exitoso, llamará por decreto al referéndum sobre la CPE.
DIÁLOGO EN EL PALACIO • Los prefectos de Beni, Ernesto Suárez, y de Tarija, Mario Cossío, salen tras una infructuosa reunión con el presidente Evo Morales. Ocurrió el 14 de agosto.
Los cinco prefectos que conforman el Consejo Nacional Democrático (Conalde) solicitaron a la Iglesia Católica y a la Organización de Estados Americanos (OEA) que faciliten un proceso de diálogo con el Gobierno, como un último esfuerzo para encontrar una salida pacífica a la crisis política que enfrenta el país.
El presidente, Evo Morales, reiteró su apertura a este proceso, aunque advirtió que esta vez, si fracasa nuevamente el diálogo, convocará por decreto al referéndum de aprobación del nuevo texto constitucional.
“Creemos que es hora de hacer el último esfuerzo”, señaló ayer el prefecto de Tarija, Mario Cossío, tras informar que, junto a él, sus colegas de Santa Cruz, Beni, Pando y Chuquisaca enviaron una carta al secretario general de la OEA, Miguel Insulza, y al cardenal, Julio Terrazas, para que ambos intercedan en un acercamiento con el Gobierno.
El anuncio lo hizo después de tres semanas de movilizaciones en las que el Conalde apeló, sin mayor éxito, a una huelga de hambre, un paro de 24 horas y un bloqueo de carreteras, para lograr la reposición de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) que el Gobierno recortó a los departamentos para el pago de la renta Dignidad.
Cossío explicó que decidieron apelar a la OEA y a la Iglesia tras el anuncio que el fin de semana hizo el oficialismo, de convocar mediante decretos al referéndum de aprobación del nuevo texto constitucional y a la elección de prefectos, subprefectos y asambleístas departamentales, además de redistribuir, mediante el mismo mecanismo, los recursos del IDH y de las regalías petroleras entre departamentos, municipios y pueblos indígenas.
“Lo que está haciendo el Gobierno es agudizar el problema, agudizar la confrontación”, advirtió Cossío. Luego, insistió en la convocatoria: “Estamos solicitando a la OEA y al Cardenal que puedan intervenir para facilitar la instalación del diálogo, que ojalá nos lleve a un reencuentro y a una reconciliación nacional”.
Morales, desde Tarija, a donde viajó ayer para la inauguración de una obra caminera, reiteró su disponibilidad al diálogo, en base a la agenda que propuso a mediados de mes, aunque advirtió que si éste no logra resultados positivos, convocará por decreto a la consulta de aprobación del nuevo texto constitucional.
“Vamos a esperar la voluntad de los prefectos y, si no, por decreto supremo vamos a aprobar la nueva Constitución”, señaló.
La agenda que propuso se basa en tres pactos, uno autonómico-constitucional, otro fiscal y un tercero institucional. El primero propone compatibilizar la demanda autonómica regional con el texto constitucional, el segundo plantea la redistribución de los ingresos petroleros y el tercero la designación de autoridades judiciales y electorales.
Morales dijo que encomendó a sus ministros buscar un nuevo escenario de diálogo, pero observó que los prefectos “no quieren debatir” y “sólo quieren postergar la nueva Constitución”.
Anoche, el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, monseñor Jesús Juárez, sostuvo que se encuentran dispuestos a facilitar un proceso de diálogo, una vez que reciban una solicitud oficial para ello. No obstante, advirtió que el diálogo sólo será exitoso si ambas partes expresan una “verdadera voluntad política” de hallar soluciones.
Manifestó que sería conveniente que las partes en conflicto suspendan sus medidas de presión, para generar un ambiente favorable al entendimiento.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, señaló que los prefectos del Conalde fueron responsables del fracaso de varios intentos de diálogo, por lo que esta vez debería haber “un prerrequisito: que haya un mínimo de acuerdo del denominado Conalde, porque lo que dice un prefecto no es lo que dice otro”.
Además, indicó que la base de cualquier proceso de concertación debería ser la agenda planteada por el Gobierno.
Según el prefecto Cossío, los prefectos que componen el Conalde acordaron “ratificar nuestra convicción de la necesidad de llevar a Bolivia a un escenario de reconciliación y de reencuentro nacional, en la búsqueda de un gran acuerdo nacional”.
LA CARTA PARA EL DIÁLOGO
Crisis • “En este escenario de crisis y en procura de establecer una salida institucional y pacífica que preserve el Estado de Derecho y fundamentalmente la unidad nacional, los prefectos que formamos parte del Conalde ratificamos nuestra firme voluntad de iniciar un verdadero proceso de reconciliación nacional que, a través del diálogo, permita reconducir el debate público sobre los principales temas de la agenda...”
Base • “Esta voluntad la hemos ratificado concurriendo a la convocatoria que nos hiciera el Presidente de la República en los pasados días, ocasión en la cual no se logró ningún avance efectivo y más bien reconfirmamos la poca flexibilidad de la posición gubernamental y su escasa apertura a encontrar puntos de coincidencia, al constatar que su postura es similar a la que expresó en el fallido diálogo que realizamos en el mes de enero”.