El Gobierno halló en Rusia estafa y trata de bolivianos Una misión diplomática evidenció la presencia de 219 connacionales en dos ciudades rusas, llevados para trabajar. Gestiona su retorno al país.
PIDIERON AYUDA • Familiares de los viajeros, en protesta por su retorno. La imagen es de inicios de agosto en Cochabamba.
Una misión de diplomáticos bolivianos en Rusia estuvo en dos ciudades de ese país en las que evidenció que 219 bolivianos emigraron allí para trabajar. Según un reporte elaborado por la Cancillería, la misión solicitó una investigación y procesos correspondientes por los delitos de estafa y trata y tráfico de personas.
El caso se conoció en julio, luego de que un grupo de mujeres —madres y esposas— de decenas de bolivianos que fueron llevados a Rusia con una oferta laboral que no se cumplió, denunciaron que los migrantes no consiguieron empleo, vivían hacinados, sin alimento y prácticamente en el encierro.
“Se pudo evidenciar que en territorio de la Federación Rusa se encuentran cinco grupos de compatriotas, los mismos que suman, según nuestra Embajada en Rusia, un total de 219 ciudadanos bolivianos que viajaron a ese país a través de la empresa boliviana Cidenbol Carr S.R.L.”, se lee en una ayuda memoria proporcionada ayer por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El documento elaborado sobre la base del informe de la misión agrega que producto de la verificación realizada en las ciudades de Rostov-Na-Donu y Novoshakhtinsk “se solicitó a la autoridad competente en Bolivia que se inicien las investigaciones pertinentes y se procesen a quienes respondan por los delitos de estafa y trata y tráfico de personas”.
El reporte es muy escueto y aunque no precisa en qué condiciones fueron hallados los bolivianos, cita que “atentos a las condiciones a las que están siendo sometidos y en virtud a lo evidenciado por la misión que se trasladó a estos lugares” se realizan gestiones con el Gobierno ruso para “brindar protección a los ciudadanos bolivianos que viajaron a la Federación Rusa”; “trasladarlos hasta nuestro país” e “iniciar un proceso de investigación a la empresa Stroymaster”.
El delito de tráfico implica el traslado irregular de una persona de un lugar a otro, en tanto que trata refiere el traslado, privación de libertad y sometimiento. Ambos están penados por ley.
Todos los bolivianos que fueron llevados por Cidenbol a Rusia tenían algún conocimiento en albañilería y plomería, pues esta empresa, dedicada a la construcción, hacía las veces de intermediaria para conseguir empleos en este rubro fuera del país. En este caso, la empresa Stroymaster sería el contacto en Rusia.
Según la denuncia, Cidenbol ofreció a los obreros un salario mensual de $us 2 mil, razón por la cual se endeudaron para pagar los pasajes y la visa ($us 5.500).
La semana pasada, cuatro bolivianos retornaron por su cuenta y relataron las humillaciones que pasaron. No obstante, el 13 de agosto, René Canelas, propietario de Cidenbol, denunció que era víctima de un boicot y aseguró que cumplió con llevar a 246 personas hasta ese país, donde trabajo, vivienda y seguro de salud esperaban por quienes tenían la voluntad de trabajar.