La senadora Hillary Clinton, que cayó derrotada en las primarias, llamó anoche a los demócratas a cerrar filas en torno a su ex rival Barack Obama y emocionó a los delegados que participan en la convención demócrata en Denver con un vibrante discurso.
´Estoy aquí como una orgullosa partidaria de Barack Obama´, afirmó nada más empezar su discurso la ex primera dama, quien fue largamente ovacionada a su llegada al escenario, con los delegados de pie, vitoreando su nombre en el Pepsi Center de Denver. ´Ya sea que me hayan votado a mí o a Barack, ha llegado el momento de unirnos como un solo partido y con un único objetivo´, añadió Clinton, antes de despejar cualquier duda sobre su apoyo a su ex rival, con un rotundo: ´Barack Obama es mi candidato y debe ser nuestro presidente´.
Con su marido Bill Clinton en la audiencia, la senadora recordó su lucha por los derechos de la mujer y una mejor cobertura médica para todos los estadounidenses, antes de subrayar: ´El destino de nuestra nación y el futuro de nuestros niños está en juego´ el 4 de noviembre, día de la elección presidencial en EEUU.
Durante las horas previas, miles de personas hicieron fila para poder presenciar el discurso de Hillary Clinton, mientras los republicanos trataron de sembrar discordia entre los demócratas, al salir en defensa de Clinton.
Al margen de la convención, horas antes del discurso de su candidata, cientos de partidarios irreductibles de la ex primera dama manifestaron en Denver, dejando clara su disconformidad con los resultados de las primarias. Clinton ya había llamado el lunes a los delegados hispanos a trabajar ´tan duro para Obama´ como lo hicieron en favor de ella durante las primarias, al contribuir a victorias importantes en estados como California, Nueva York o Nuevo México.
Recientes sondeos indican que entre 20 y 30 por ciento de los seguidores de Clinton votarán por el candidato republicano, John McCain. Denver, AFP
Detienen a gente con armas
El presunto complot para matar al candidato demócrata a la Casa Blanca no constituía una ´amenaza creíble´, indicaron ayer responsables de EEUU citados por la cadena CNN.
Cuatro personas fueron arrestadas el lunes por la noche en Denver por ser sospechosas de querer matar a Obama mañana durante su discurso de investidura como candidato del Partido Demócrata en las elecciones de noviembre, en el estadio Invesco Field, donde se espera a 75.000 personas. Las autoridades de la oficina del Procurador General de EEUU están ´absolutamente seguras de que no hay una amenaza creíble sobre el candidato´, reportó CNN.
Uno de los hombres arrestados indicó que iban a ´dispararle a Obama desde una posición estratégica (...) con un rifle desde una distancia de 750 metros´, según la cadena CBS. Otro hombre fue arrestado el domingo portando dos rifles de gran potencia en su automóvil. Denver, AFP