Las nacionalizaciones de empresas en sectores estratégicos de la economía venezolana en el último año causan temor entre las compañías transnacionales presentes en el país y lo tornan poco atractivo para futuras inversiones extranjeras, según expertos.
Actualmente, el Estado venezolano controla más del 90% de la industria cementera, la mayoría de las empresas en los sectores eléctrico, petrolero y siderúrgico, y una parte de la telefonía, luego de que las transnacionales se vieran obligadas a reducir o liquidar completamente sus intereses en el país.
El incremento del dominio estatal en la economía, sujeta además a una regulación de precios y control de cambio que reducen la rentabilidad y competitividad de las empresas presentes en Venezuela, ha frenado el ritmo de inversiones extranjeras directas en ese país, dijeron los analistas.
"La inversión extranjera debería ser al menos del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), unos $us 6.000 millones, y no llegamos al 10% de eso", dijo a la AFP el economista Orlando Ochoa.
El total de inversiones extranjeras directas en Venezuela llegó a $us 400 millones el 2007, la menor cifra en la región, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. A título de comparación, en el mismo año, Colombia recibió $us 8.200 millones y Brasil 37.400 millones. Caracas, AFP