El avión de Spanair que el miércoles se estrelló en el aeropuerto de Madrid no despegó con la potencia suficiente, indicaron ayer dos de los 18 supervivientes de la tragedia, que dejó 154 muertos.
"Noté que el avión no tenía fuerza cuando empezó a elevarse", declaró la azafata Antonia Martínez, la única sobreviviente de la tripulación, a la Guardia Civil, según el diario El País.
Los comentarios de los demás supervivientes de la catástrofe también coinciden en el hecho de que el avión tardaba en elevarse, añadió el diario citando a fuentes próximas a la investigación. El avión, "al despegar quizás no iba con tanta velocidad, no lo sé, pero me di cuenta cuando el avión tiraba del ala y me dije: 'Aquí pasa algo'", relató Beatriz Reyes Ojeda (41). Madrid, AFP