“El cine debería actualizar la historia”, dice Sánchez El periodista que extraditó a Klaus Barbie en 1985 es un personaje en el film “La cacería del nazi”. “Estoy halagado con la película”, asegura.
ACCIDENTADO ESTRENO • Decenas de personas se dieron cita ayer en el cine 16 de Julio para ver el film “La cacería del nazi”. En medio de la película se cortó la proyección por 10 minutos.
La cacería del nazi es una buena película que debería actualizar la historia y hacernos dar cuenta a los bolivianos lo que hemos vivido para saber dónde vamos”, evalúa Gustavo Sánchez, quien logró la extradición del país de Klaus Barbie en 1985. Anoche, el periodista y ex ministro de Hernán Siles fue aplaudido en la premier paceña del film franco-alemán.
Sánchez no olvidará el 3 de febrero de 1985; entonces, en su papel de ministro del Interior del gobierno de Hernán Siles Zuazo, pudo erradicar del país a Klaus Barbie, ex jefe de la Gestapo acusado del homicidio de 60.00 judíos, entre ellos 44 niños.
“Barbie vivía en el país desde el 51 bajo la identidad de Klaus Altman y estaba vinculado al narcotráfico y las dictaduras, pues manejaba al funesto grupo Los novios de la muerte”, recuerda el octogenario periodista. “Yo tuve la misión expresa de lograr su extradición y así lo hice”, añade.
El llamado “Carnicero de Lyon” estaba en la mira desde el retorno de la democracia; pero era delicado lograr su extradición pues él mantenía una identidad falsa. “Finalmente logramos detenerlo por una deuda de 10.000 dólares, y luego por los intereses estuvo tres meses en San Pedro. Pero el tiempo apremiaba”.
El nazi había llegado al país por intermedio de la CIA y no sólo gozaba de la protección de Los novios de la muerte sino que también tenía el grado de teniente coronel del Ejército boliviano. “Claro que habían amenazas, y muchas, pero todo en la vida es un riesgo y yo como buen hijo de Totora tenía que cumplir con la historia”, recuerda Sánchez.
Aquel 3 de febrero de 1985, la autoridad nacional no pudo perder tiempo. “Teníamos horas antes de que Barbie salga de la cárcel en la que estaba por deudas. Había que encontrar un avión y deportarlo, pero nadie lo quería recibir”, cuenta. Sánchez, desesperado, contactó a su amigo, el filósofo francés Regis Debray, que había estado preso en Bolivia por su participación en la guerrilla del Che. “Finalmente logramos que el Gobierno francés lo recogiera para juzgarlo”.
Meses después, Sánchez fue el único boliviano que declaró contra el nazi en su juicio en Francia. “Era tanto lo que tenía que decir que preferí escribir un libro para documentarlo”, refiere. La obra, Klaus Barbie, fue escrita en colaboración de Elisabeth Reumann y ha sido traducida a cuatro idiomas. En Bolivia, los derechos los tiene la Federación de Trabajadores de la Prensa.
Todos estos hechos revivieron para Sánchez con el film La cacería del nazi, del francés Laurent Jaoui, donde él mismo se vio interpretado por el actor Jesús Rojas. “Jesús viajó a conocerme; me gusta mucho su interpretación”, comenta el periodista.
Estos días, con el furor de la película, don Gustavo recibe reconocimientos, pero el mayor premio fue para él abrazarse, en el estreno de Cochabamba, con su amigo Wener Guttentag: “Un día de 1983, nos encontramos en Buenos Aires y yo le prometí extraditar a Barbie. Cumplí”, finaliza.