No, no me refiero a las farras de Urkupiña, que, dentro del sincretismo religioso que marca la América morena, han hecho de la fiesta de la Virgen de la Asunta un sinónimo de exceso etílico. Hablo de seguidilla de referendos, embriagadores chapunatos —cóctel beniano de alcohol venteado con jugo de toronja— que sirve el Gobierno rehuyendo los problemas reales que aquejan a la patria.
En la resaca del referéndum revocatorio, era deseable que éste fuera la última mona. El régimen de Evo había malgastado millones en propaganda oral, escrita y pintarrajeada, saturando la psiquis de un pueblo ignorante, de por sí permeable a goebbeliano miente, miente, que algo queda. Los medios hicieron su agosto con profusas tandas publicitarias. Comentaristas y analistas escarbaron perlas sabihondas para destacarse en entrevistas y paneles.
Evo siguió en el lado amable de reporteros extranjeros, resaltando el porcentaje de aumento de votos en relación a las elecciones de 2005 que le hicieran Presidente: claro, es más fácil asistir a soireés étnicas, en vez de estudiar clonación de padrones electorales, difuntos que acudieron a las urnas o emigrantes con visa y viáticos para sesgar balanzas revocatorias. Evo está seguro hasta de los ausentes, sugiriendo que voten para aprobar la nueva Constitución. Bastaría que retornen al país y tratasen de hallar chamba para deshipnotizarlos.
Continuará la farra. Con el primer grupo de oposición coartado —unos sugieren que a talegazo limpio—, una Corte Nacional Electoral emasculada y un Tribunal Constitucional mutilado, Evo y sus montoneras han decidido que es ventajoso decretar otro referendo. Enchufar a los bolivianos el engendro de un proyecto de Constitución parido entre gallos y media noche.
Un diputado oficialista arenga que Evo, Álvaro, su Poder Ejecutivo, su Asamblea Constituyente, las FFAA y la Policía están listos para hipotecar sus vidas para garantizar la transformación. No hombre, si ya tienes pega no resta colateral para garantía alguna. Igual que ascensos militares a dieta de dinero malversado por Chávez. Con cocaleros, Ponchos Rojos y quintacolumnistas venezolanos y cubanos, ¿no basta para sofocar un par de logias, una docena de oligarcas y un centenar de unionistas, que logran el milagro de reunir en el Cristo a un millón de almas por la autonomía?
Va más allá uno del Parque Jurásico de la izquierda después de la caída del Muro de Berlín. Es de origen teutón, aunque viviendo en México quizá esperaba sus chilaquiles al escribir que ´el referendo revocatorio del 10 de agosto en Bolivia, contrario a algunas interpretaciones triunfalistas, es una clara derrota del Gobierno que no sólo refuerza la división de facto del país, sino que le concede a la subversión separatista un halo de legalidad que antes no poseía´. Ya en difícil digestión, retumbó bombas y misiles: ´El Gobierno boliviano, y los liberales nacionales e internacionales que lo asesoran, no quieren reconocer que la situación boliviana es la que sintetizó Mao Tse Tung en 1938, cuando decía que el \'poder político nace de los cañones de los fusiles\'. En todo conflicto entre un poder democrático (el gobierno de Evo) y uno sedicioso-antidemocrático, decide la fuerza: en el caso boliviano, la organización y las armas de los dos adversarios´.
Menos mal que Evo Morales, por ahora, aplica consejos del abuelito Tino. Hace poco reveló que ´Fidel Castro el año 2003 públicamente pidió a los futuros líderes latinoamericanos, entre los que se encontraba el mandatario, que no siguieran sus pasos de ir por la revolución violenta, sino que hagan lo que el presidente de Venezuela Hugo Chávez, estaba haciendo en su país´.
Pone a Bolivia entre la sartén y la brasa que el seudo-demócrata de la patria del Libertador despilfarre la oportunidad de progreso de su país. Hoy Venezuela es un zángano improductivo que importa el 80% de sus alimentos; corrompido por una podrida claque bolivariana que se llena la boca con el socialismo del siglo 21, mientras compra miles de millones anuales de ítems aburguesados en Miami; con proyectos faraónicos de sobreprecios corruptos que nunca se concluyen; de exportación petrolera que en 1974 era 140 barriles per cápita y ha bajado a 27 barriles por habitante. ¿Es eso lo que añoramos para Bolivia?
El futuro se vuelve de pesadilla si se toma en cuenta que Evo es un clon de Hugo Chávez, cuyo perfil psicológico le retrata impulsivo y exaltado; hipersensible a críticas, prefiere los obsecuentes; anárquico administrador, es impuntual y mordaz; busca ser respetado y temido a la vez; astuto pero puede llegar a la temeridad; de pensamiento errático e impredecible en sus actos; trata mal a subordinados para demostrar poder frente a ellos; reconoce sus errores, pero vuelve a cometerlos; en la confrontación con países subyace alguna forma de egolatría; demagogo y autoritario, es mujeriego y afecto al béisbol. Todos son atributos, trocando béisbol por fútbol, que Evo Morales practica o imita.
Con alguna razón y mucho prejuicio, un columnista peruano arguye que ´mal negocio para el Perú que Evo haya sido ratificado. Ese sujeto es un peón de Chávez…Hablando en crudo, Bolivia se ha vuelto una oclocracia´. Se pregunta si el país seguirá el ejemplo de checos y eslovacos o la hecatombe balcánica. ¿Y si fuera como las hordas Hutus macheteando Tutsis en Ruanda?
Sálvese quien pueda. Pero a estas alturas de la confrontación entre dos visiones del país que queremos, no creo en analistas como el sesudo en el programa de entrevistas más visto del país, escarbando lemas como el ‘no seas flojo, no seas ladrón, no seas mentiroso’, —que ni siquiera es incaico—, al ensalzar a Evo: ¡iluso!, el ama k’ella, ama sua, ama llulla es certero en el primero, incierto en el segundo, y falla de punta a canto en el tercero para describirlo.
*Winston Estremadoiro es antropólogo.
La derecha en la mala hora
La derecha ha pasado del insulto al desconcierto. Primero la vimos gesticulando y llamando "macaco" y "perro de la guerra" al Presidente de los bolivianos
Miss "Hawaiian Tropic"
Había que ver al Presidente en convincente gesto de contrición, orando por la paz a instancias del grupo de representantes de diversas confesiones religiosas reunidos en el Palacio de Gobierno!
Tapando el sol con una marraqueta
En 183 años de vida dizque independiente nada, excepto los discursos políticos, casi cambiaron. Con la República dejamos de depender directamente de España. De a poco, algo así como "sin querer queriendo", pasamos a poder de EEUU.
Palabra de Hillary
Pareció sincera Hillary Clinton cuando pidió el martes por la noche a sus seguidores que apoyen la candidatura de Barack Obama