Pasar tiempo con la pareja, jugar con los hijos y ser optimista ante la vida son las claves para una buena salud emocional, misma que se muestra como el mejor camino para alcanzar la felicidad.
Así lo demuestra un estudio realizado, el 2007, por la empresa Coca-Cola en siete ciudades de América Latina: Buenos Aires, Santiago de Chile, San Pablo, Lima, Bogotá, San José de Costa Rica y México Distrito Federal.
Según Jaime Tapia, gerente general de Coca-Cola, los resultados de la investigación pueden también aplicarse a Bolivia, ya que “el estilo de vida que estamos viviendo en Latinoamérica tiene factores comunes”.
El estudio concluye que la felicidad requiere de trabajo y dedicación, y que la gente hasta puede entrenarse para llegar a ella.
Los datos arrojan que la felicidad es más un proceso que un estado y que la misma trasciende la salud física y cobra fuerza en la dimensión emocional.
Por ello se recomienda recuperar prácticas como charlar con amigos, comer en familia, darse pequeños gustos y aprovechar los momentos gratificantes.
De 2.140 encuestados, 96 por ciento afirma que la buena salud emocional es clave para ser feliz.
La salud emocional se muestra como un proceso de equilibrio constante entre lo interno y externo de la persona. El primer ámbito, según el estudio, es el que más beneficios otorga.
Tapia indicó que la investigación es la base de una campaña publicitaria que promoverá el ejercicio diario de la salud emocional entre la población.