La justicia argentina condenó ayer a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad al general retirado Antonio Bussi, gobernador de la provincia de Tucumán en la dictadura (1976-83), y su jefe militar, el ex general Luciano Menéndez.
Los dos represores fueron condenados como coautores mediatos de los delitos de lesa humanidad de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, tormentos reiterados, desaparición forzosa y genocidio, entre otros.
Tras conocerse la sentencia, familiares de las víctimas y dirigentes humanitarios presentes en la sala del tribunal, saludaron la condena. Lo mismo hicieron centenares de manifestantes en las puertas del tribunal, aunque algunos grupos de izquierda reaccionaron con violencia ante la decisión de los jueces de mantener la prisión domiciliaria de Bussi y no hacer lugar al pedido de cárcel común de la Fiscalía. Buenos Aires, AFP