Leonid E.Golubev* Últimamente todos nosotros estamos atentos a las noticias políticas, preocupándonos por las personas que sufren el conflicto político entre Georgia y Osetia del Sur. Se escuchan variadas opiniones y se presentan diferentes tipos de información sobre el mismo. Queremos presentar la historia de este conflicto y sus causas. Se puede comprender la gravedad de este conflicto pensando en los años de vida conjunta de Georgia, Rusia y Osetia como partes de la ex Unión Soviética, que lógicamente formaban las familias internacionales, las cuales ahora están muy afectadas y por la misma separación de las ex repúblicas, más aún cuando ex repúblicas hermanas se convirtieron en estado de guerra. En 1989, al inicio del conflicto, la república de Osetia del Sur y Abjasia ya tenían el estatus de repúblicas autónomas de acuerdo con la ley de disponibilidad de dejar ser parte de la URSS. Georgia no respetó la misma ley y privó a esas repúblicas de manera autoritaria por las razones de no permitir la destrucción de la unión territorial. Se empezó a crear un conflicto cada vez mayor, con más violencia y agresividad. Así, por ejemplo, el 1 de febrero de 1991, en pleno frío del invierno, la unión de los centros de distribución energéticos de Georgia cortó el servicio energético de Osetia del Sur. Como resultado de este acto, las víctimas son decenas de ancianos en los asilos y bebés recién nacidos en orfanatos. Todo esto provocó una inestabilidad política, el resultado de la cual es la guerra civil iniciada a fines de 1991 e inicios de 1992. El 14 de julio de 1992, según el Convenio de Dagomis, a la zona del conflicto entraron unidades pacificadoras, representadas por los rusos, georgianos y osetinos. Hasta ese periodo, en la guerra civil fallecieron de 2.000 a 4.000 personas. El 31 de mayo del 2004 se descubrieron los movimientos del ejército de Georgia, que inició el ataque a la capital de Osetia del Sur, la ciudad Zhinvali. Paralelamente Georgia empezó a culpar a Rusia por su apoyo a Osetia del Sur y por tratar de disminuir su presencia en la zona de conflicto. Georgia, por su parte, provocó y encontró otros intermediarios, como Ucrania y Estados Unidos. En este periodo, Rusia inició dos procesos de asesinato de parte de los militares georgianos. En junio del 2006, el jefe de Comité para los asuntos de la CEI y labores con compatriotas, Andrey Kokoshin, anunció que en el caso de las acciones de fuerza de parte de Georgia, Rusia iba a realizar los métodos adecuados para defender las vidas y la salud de los rusos, que representan la mayoría de la población de Osetia del Sur. El 8 de agosto del 2008, después de las promesas falsas, los militares de paz de Georgia atacaron a pacificadores de Rusia; también fue atacada la capital de Osetia del Sur (Zhinvali), realizando la “limpieza étnica”. Quemaban mujeres, niños y ancianos, se llegaba a una violencia extrema en la que se rompían cabezas y los cuerpos eran aplastados por los tanques. El presidente de la Federación de Rusia, Dmitriy Medvedev, respondió que Rusia no permitirá que el asesinato de sus compatriotas quedara sin castigo: “De acuerdo a la Constitución, yo como Presidente de la Federación de Rusia, debo defender las vidas de los rusos sin tomar en cuenta el lugar, donde ellos estén… Ahora en Osetia del Sur muere el pueblo: las mujeres, los niños, los ancianos, y la mayoría de ellos es de nacionalidad rusa”. Por los datos del asesinato de los rusos en Osetia del Sur se inició un proceso por genocidio. En estos pocos días del conflicto del mes de agosto fallecieron alrededor de 2.000 personas. Gracias a los presidentes de Rusia y Francia se alcanzaron seis puntos de acuerdo para el cese al fuego; también participó en este pacto el presidente georgiano M.Saakashvili. El 26 de agosto, el presidente de la Federación de Rusia, D. Medvedev, firmó el decreto con el que se reconoce la independencia de Osetia del Sur y Abjasia.
Evo y la prensa
La pelea del Presidente con los periodistas está llegando al absurdo. ¿De qué se queja S.E. si tiene a centenares de periodistas, comunicadores y ramas anexas a su servicio y con el correspondiente sueldo procedente del erario público?
Mientras nos peleamos
El presidente Evo Morales dice que la mayor derrota del 10 de agosto fue para los periodistas. Algunos periodistas dicen que el 10 de agosto el triunfo fue, en realidad, del fraude.
El Jefazo y los periodistas
El presidente Evo Morales se ha despachado una gruesa contra los periodistas. Los ha llamado sucios, y vendidos, por ende corruptos.
Bloqueos y Woodstock
Apenas estábamos disfrutando del ch'aki del referéndum revocatorio, ahora se viene un combo de referendos y elecciones, y, seis meses después, para cerrar esta maratón de votos, elección de Presidente. “¡Ahora que tenemos, bien le cascaremos!”.
La ley de Murphy
En el lenguaje popular y conocido por todos, la Ley de Murphy dice que “todo lo que puede ir mal, indefectiblemente, irá mal”. ¿Y dónde se origina esta conocida ley? Afortunadamente, no en simples dichos o refranes populares, sino que sus postulados provienen de las leyes de la Termodinámica en la Física.
Cuando la ley se tira a la basura
Montado en la cresta de la ola, con viento a favor y aplausos de su importante número de seguidores, el Presidente y su gobierno, en medio de la euforia triunfalista luego de su contundente victoria en el revocatorio, se han lanzado con todo a la ofensiva “final” para transformar este proceso democrático plagado de problemas y de incongruencias en un “incontenible proceso revolucionario”.