Cuatro muertos y 26 heridos dejó ayer la explosión de un coche bomba en la ciudad colombiana de Cali, 500 km al suroeste de Bogotá, en una acción atribuida por el Gobierno a la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La detonación ocurrió cinco minutos después de la medianoche del domingo (05.05 GMT del lunes, 1.05 en Bolivia) en inmediaciones del Palacio de Justicia, en donde se ubican los despachos de los jueces y demás funcionarios de la rama judicial, dijo el alcalde de Cali, Iván Ospina.
"La bomba explotó en la zona posterior del Palacio de Justicia, en pleno centro de la ciudad, causándole la muerte a cuatro personas. Una de las víctimas se trasladaba en un vehículo, dos más estaban en la vía y otra al parecer es un vendedor ambulante", precisó el funcionario de la tercera ciudad colombiana. "Los cuerpos de los fallecidos quedaron muy mutilados, con grandes quemaduras y no será fácil identificarlos rápidamente", anotó.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, tras visitar el lugar del hecho, atribuyó la autoría del hecho a las FARC, al señalar que "tenemos un alto grado de certeza de que fue el frente Manuel Cepeda" de esa guerrilla. Atribuyó el ataque a una "reacción desesperada de las FARC por tratar de hacer presencia con actos” injustificados. Bogotá, AFP