Durante esta etapa debes tener especial cuidado con tus hijos. Enséñales a sentirse valiosos.
A sus 15 años, tu hijo ha hecho del colirio su medicamento favorito. Además, tiene los labios tan secos que es imposible que no tenga un chapstick en el bolsillo. Cambió tanto que a veces sientes que no lo conoces.
Lucía (38) comenta que su hija Estéfani (14), era muy amable y cariñosa, pero “cambió mucho en los tres últimos meses. Se ha vuelto solitaria, se encierra en su cuarto y, a veces, se pone de muy mal humor o muy eufórica. No sé qué hacer”.
Una investigación del Programa de Prevención Escolar español denominado Entre todos señala que durante “la adolescencia se producen enormes cambios, tanto físicos como sicológicos, que generan incertidumbre. Y en la necesidad de reducir el estrés, los jóvenes buscan experimentar nuevas sensaciones y conductas”. Es por eso que en la adolescencia de tus hijos, debes estar alerta, pues en la búsqueda de identidad pueden ser presa de las drogas.
La sicopedagoga Carolina Soliz explica que “hay síntomas que te permiten saber si tu hijo está consumiendo drogas. Por ejemplo, puedes verlo ausente o decaído. Aunque dependerá de su organismo y de la droga que use, hay algunas que inhiben, otras que ponen eufórico o tenso”.
Otro factor revelador es que tienen muchísima hambre y aunque coman en exceso, pierden peso. También tienen mucha sed.
Según la especialista, la marihuana y la cocaína son las drogas más accesibles para los adolescentes. Aunque “recientemente han salido, y circulan en el país, los ácidos que son pastillas en forma de corazones o estrellas de colores”.
UN RIESGO PARA EL DESARROLLO
El consumo de drogas en la adolescencia es peligroso, porque se pone en riesgo el desarrollo de la persona. “Para empezar se matan neuronas, y hay problemas emocionales. Además de adicción al extremo, si se prueba hierba hoy, mañana se necesitará más”, dice Soliz.
Si atraviesas este problema recuerda que existe una causa para que tu hijo haya decidido consumir drogas y que sólo tú puedes ayudarlo.
Entra en acción
Determina las razones. Los padres deben determinar cuáles fueron las causas que llevaron a su hijo o hija a consumir drogas y cómo el adolescente las consiguió.
No lo reprimas. Evidentemente no es nada positivo que tu hijo consuma drogas, pero, si lo reprendes o lo reprimes, él por complacerte podría fingir que ya no las usa.
Dale mucho amor. Según Soliz, un adolescente que consume drogas necesita mucho afecto y más atención. Los padres deben tratar de conversar con él, y siempre con amor.
El entorno. Puede que algunos “amigos” lo hayan llevado hacia las drogas. Si es así, trata de alejarlo de ellos. Y si no, también, porque él podría llevar a otros al vicio.
Cuida su autoestima. La baja autoestima es la razón principal para el consumo de drogas. Por eso tu labor en esta etapa consiste en que ayudes a tu hijo a reconocerse que es valioso.
Enséñale a ser sociable. Los padres deben enseñar a sus hijos a socializar con los demás. Así, ellos se sentirán seguros de sí mismos y podrán enfrentar mejor los problemas.
La aceptación. Muchos adolescentes, por ingresar a ciertos grupos sociales consumen drogas. Por eso es importante que él se sepa alguien valioso.
Consulta con un especialista. En definitiva, cuando se tiene este problema, se debe visitar a un especialista, éste sabrá como tratar el problema y podrá ayudarlos.
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