El alcalde de Detroit, Kwame Kilpatrick, se declaró ayer culpable de obstrucción a la Justicia en un escándalo sexual, tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía en virtud del cual tendrá que dimitir y pasar cuatro meses en prisión.
Kilpatrick (38) estaba acusado de perjurio, obstrucción a la Justicia y conducta inapropiada en su cargo por mentir bajo juramento sobre una supuesta relación extra matrimonial con una ayudante de su gabinete.
Pese a ello, se había negado durante siete meses a renunciar a la Alcaldía de la undécima ciudad más grande de Estados Unidos. Por esos cargos, presentados en marzo pasado, Kilpatrick incluso podría haber sido condenado a hasta 15 años de prisión.
Como parte del acuerdo alcanzado con la Fiscalía, el Alcalde de Detroit tendrá que pasar cuatro meses en prisión y después estará durante cinco años en régimen de libertad condicional.
Además, también tendrá que pagar, a lo largo de esos cinco años, un millón de dólares, devolver su licencia de abogado y su pensión estatal a la ciudad de Detroit. Washington, EFE