Centenares de pasajeros enfurecidos por la cancelación ayer del servicio de una línea de ferrocarril que conecta la periferia oeste con la capital argentina quemaron cuatro vagones y una máquina expendedora de boletos, y apedrearon oficinas de la empresa concesionaria.
Los incidentes comenzaron cuando una formación que viajaba hacia la terminal de Once, en Buenos Aires, quedó varada por una falla técnica cerca de la estación Castelar, lo que derivó en virulentas protestas por parte de cientos de pasajeros que iban a su trabajo. Buenos Aires, AFP