El embajador de Estados Unidos (EEUU) en Bolivia, Philip Goldberg, declaró ayer su malestar por la toma de las instalaciones de la organización de cooperación estadounidense ACDI/VOCA el domingo 31 de agosto en el Chapare (Cochabamba), en la localidad de Villa Tunari. El diplomático anunció que sostendrá una reunión con el Gobierno para tratar el tema.
“Estamos preocupados por la situación del Chapare, no es algo que es parte de una relación bilateral ver a sectores sociales tomando edificios sin una notificación formal del Gobierno. Vamos a hablar con el Gobierno boliviano por el canal diplomático sobre la situación de nuestra oficina ACDI/VOCA; la oficina implementadora de nuestros programas en el Chapare”, manifestó Goldberg, luego de sostener una entrevista con la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar.
Luego acotó: “Pero es muy preocupante. La idea de tomar una oficina sin notificarnos y también terminar los programas unilateralmente por grupos sociales sin aviso del Gobierno y tomamos ese asunto muy en serio”.
El embajador hizo la entrega de 30 mil dólares en alimentos que beneficiarán a 10 mil personas de cinco barrios de Sucre y reiteró que continuará sus visitas por diferentes lugares del país, pues “es parte de su trabajo”.
El 25 de junio, funcionarios de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (Usaid) abandonaron las instalaciones del Chapare ante amenazas de cocaleros. El 31 de agosto, un grupo de pobladores de Villa Tunari tomó las instalaciones y el inmobiliario de la organización de cooperación internacional que trabaja en estrecha relación con Usaid, ACDI/VOCA. Los cocaleros exigían que todos los bienes inmuebles pasen a manos de la comunidad.
El alcalde de Villa Tunari, Feliciano Mamani, dijo que los bienes serían para “beneficio”.