El prefecto de Oruro, Alberto Aguilar, y el alcalde, Édgar Bazán, están enfrentados a consecuencia de las observaciones técnicas realizadas a la construcción de una tercera planta en el edificio prefectural. A decir de las autoridades ediles no cuenta con ninguna autorización y podría ser echada abajo en cualquier momento, si es que no se reencaminan las obras para no afectar su calidad patrimonial.
La edificación se inició meses atrás y es proyección de los técnicos de la Prefectura concretar la construcción de una cúpula en el patio principal del edificio que fue reconocido como patrimonial de Oruro y cuya data es de hace más de 100 años.
Mientras Bazán pedía el respeto a las disposiciones del Viceministerio de Culturas y adecuar las obras a los cánones, el prefecto Aguilar pedía aplausos por ser responsable del embellecimiento del ornato público. Además, calificó las observaciones como políticas. ANF