Las autorizaciones de contratos de origen a trabajadores extranjeros en España bajaron en un 59,6% el 2007, en comparación con el 2006, informó el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
El año pasado, 331.625 extranjeros fueron autorizados para trabajar en el país, frente a los 822.682 de la gestión anterior.
Para que un extranjero pueda laborar en España, requiere la autorización de residencia y trabajo del Ministerio del Interior y de la cartera de Administraciones Públicas o de la de Trabajo.
Los contratos de origen son los acuerdos realizados con trabajadores extranjeros desde sus propios países. El 2007, el mayor número de extranjeros latinoamericanos contratados provino de Ecuador (40.008), frente a los 158.538 registrados el 2006. A ese país le siguió Colombia, con 39.594 personas contratadas (fueron 80.659 el 2006), y Perú, con 29.667 (39.329 en el 2006).
Las autorizaciones de extranjeros procedentes de América Central y América del Sur disminuyeron también en un 59 por ciento en promedio en el período de referencia. La caída en el número de permisos de trabajo concedidos a extranjeros en España coincide con la política del Gobierno de reducir a casi cero los contratos, ante el aumento del desempleo en el país.
El pasado miércoles, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció que en el 2009 se limitarán los contratos de origen a los convenios internacionales firmados por España o a contratos de especialización. Madrid, Xinhua