Ocho países de Sudamérica, Europa y Asia visitarán Bolivia para desplegar su música en los escenarios del Teatro Municipal y del Thelonious Jazz Bar. El electrojazz será una de las propuestas que podrán escucharse en este Festijazz 2008.
Texto: Sandra Verduguez Fotos: Elidon Veshaj
El jazz es una de mis grandes pasiones”, expresa Boris Vásquez, un gran enamorado de este género en Bolivia. Empezó a escuchar jazz desde muy joven, cuando el juego de preguntas y respuestas de los instrumentos, especialmente los de viento, le dieron la infinita posibilidad de expresar artísticamente sus más profundas sensaciones.
Comenzó escuchando Smooth y un poco de Acid, hasta que en su época de estudiante en Berlín, tuvo la suerte de ver de cerca a grandes estrellas del jazz mundial como Tony Williams, Achie Sheep y Dizzye Guillespie. El estudio de las tendencias de la música europea y el análisis de las obras que pudo hacer en la Neue Winner Schule de Berlín, lo llevaron a gustar y descubrir nuevos estilos dentro del jazz.
“Tengo influencia familiar hacia la música y tuve la suerte de rodearme de personas que amaban el jazz. Lo interpreto hace más de una década, soy fagotista, pero ahora me dedico más al saxofón”, cuenta Boris. Todo tiene un costo. Por ello le tomó un buen tiempo acostumbrarse a las posturas que exige el saxo y a la lectura de la clave de sol que utiliza este instrumento.
Fanático del jazz desde que estudiaba en el Conservatorio Nacional de Música, del que ahora es profesor, Boris disfruta hoy del contacto con nuevas generaciones, lo que lo ha llevado a pensar que es fundamental apoyar a la gente que empieza en este movimiento y que tiene ganas de aprender. Además, como miembro de la Orquesta Sinfónica desde 1980, comparte experiencia y conocimientos de música con sus alumnos en el Taller de Música Contemporánea del Conservatorio. “Siempre hemos trabajado para apoyar a la gente que le gusta el jazz, ya sea haciendo conciertos o difundiendo programas en radio y en televisión. De esta y muchas otras maneras hemos estado apoyando la música que amamos”.
Con esta idea, que surgió de un grupo de músicos liderados por Wálter Gómez, surgió el Festijazz hace más o menos 15 años. Boris cuenta que con pequeñas incursiones, este movimiento era seguido por unos cuantos grupos que hacían jazz en La Paz desde años atrás, pero no de una manera organizada. Estos grupos empezaron a organizar conciertos, concursos entre grupos y otro tipo de actividades para los apasionados de este género. Este movimiento fue creciendo poco a poco hasta que surgieron iniciativas como el Festibossa, que con el tiempo se fue reforzando hasta llegar a ser el Festijazz que hoy renace y que tiene un gran apoyo de los adeptos de La Paz.
“Recurrimos a la cooperación de las embajadas y respondieron muy bien”, explica Boris.
Poco tiempo después, y ya como una actividad organizada, el Festijazz se ha celebrado en La Paz desde hace siete u ocho años, a excepción del 2007, año en el que se tuvo una pausa. “La Oficialía Mayor de Culturas nos ha cedido siempre las instalaciones del Teatro Municipal, donde hemos hecho nuestras principales actuaciones. Poco después, con la creación del Thelonious Jazz Bar, decidimos ampliar las presentaciones para aquellas personas que por razones de ubicación o de horario no pudieran llegar al teatro. Esto nos ha permitido también captar dos tipos de públicos diferentes”, sostiene Boris.
Desde entonces, los escenarios del Teatro Municipal y del Thelonious Jazz Bar han recibido la visita de músicos de Estados Unidos, de países europeos y latinoamericanos, siempre con interesantes propuestas musicales.
Sangre nueva para el jazz
La cantidad de adeptos al jazz ha crecido significativamente en Bolivia. Basta ver la cantidad de jóvenes del Taller de Música Moderna del Conservatorio, dice Boris, para saber que ahora hay más gente que disfruta del jazz.
La influencia de la armonía del jazz a nivel mundial es muy grande en todo tipo de música. Tanto, que la mayoría de la gente que hoy estudia música, toma como fundamento básico la armonía del jazz. Como ejemplo, Boris comenta que en los años 40, ritmos como el mambo, el bolero y el chachachá ya tenían influencia de esta armonía. “La armonía del jazz está incluso en la música pop de hoy en día, por eso cada día podemos ver más gente joven que está asimilando esto”, concluye.
“Hemos trabajado con el Departamento de Música Moderna del Conservatorio Nacional de Música para reforzar al movimiento de músicos jóvenes que gustan del jazz. Lo hemos hecho organizando talleres, clases magistrales y otras actividades para apoyarlos”, cuenta Boris Vásquez.
Por ello, esta versión del Festijazz contará con la participación de siete grupos nacionales integrados por gente joven, capaz y profesional, que está dedicando su tiempo a estudiar el género.
Bienvenido, Festijazz 2008
Como en otras versiones, los escenarios del Teatro Municipal y del Thelonious Jazz Bar dispondrán del ambiente necesario para recibir a músicos de ocho países de Latinoamérica, Europa y Asia. “Los participantes en esta versión son Brasil, Canadá, Japón, Chile, Estados Unidos, España, Francia, Suiza y Bolivia, por supuesto. Este año estarán por primera vez los grupos de Canadá y Japón. Creo que la presencia de ocho grupos internacionales ya es una gran propuesta para el público paceño”, cuenta emocionado cuando habla del Festijazz.
Serán otra vez ocho noches de jazz en el Teatro Municipal, que pondrán las creativas propuestas de los vientos, percusión y cuerdas, así como las texturas de voces nuevas, en consideración de los apasionados. Sus fanáticos tendrán dos conciertos por día, con un grupo nacional para abrir la noche y otro internacional para el respectivo cierre.
Un poco más tarde, a partir de las 22.00, el Thelonious Jazz Bar estará abierto con el mismo concierto. “En el Thelonious no vamos a poder presentar al grupo nacional, pero tendremos por una hora y media, en un Jam Session Internacional, al grupo internacional y luego daremos la oportunidad a la gente de que no sólo escuche a este grupo, sino que también escuche a todo el que quiera participar”.
Para que la asistencia de músicos jóvenes y del público en general sea importante en el Festijazz, los organizadores han fijado precios accesibles para las entradas. El costo de la platea en el Municipal será de 25 bolivianos, 20 en Anfiteatro y 10 en Galería.
Con la misma intención, el Thelonious cobrará solamente 40 bolivianos por la entrada.
Electrojazz en el festival
Mateo Sánchez en la batería, Vladimir Morales en el bajo, Rodolfo Alcázar en la guitarra, Boris Vásquez en los vientos y un disc jockey que maneja la computadora, conforman el ensamble que Boris ha preparado para presentar su propuesta de electrojazz.
“Estamos saliendo un poco del jazz tradicional porque hemos sido influenciados por grupos europeos que han llegado a Bolivia y nos hemos visto en la necesidad de crear nuestra propia música y, sobre todo, nuestro propio estilo”, explica Boris, aclarando que la gente que conforma este quinteto es joven, pero con mucha trayectoria a pesar de su edad. Y ya es hora de escucharlos.