Las personas con capacidades especiales participaron ayer en la toma del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), en Santa Cruz, librando un enfrentamiento con un pequeño grupo de militares que resguardaban la infraestructura. Casi a la misma hora que comenzaba el operativo, el nuevo ministro de Salud, Ramiro Tapia, se comprometía, en La Paz, a una reunión con el sector en las próximas 24 horas.
El dirigente del sector, Jaime Estívariz, informó que la toma comenzó alrededor de las 11 de la mañana, cuando aproximadamente 300 discapacitados cercaron la institución, que culminó con la arremetida, en la tarde, de jóvenes que violentaron las puertas, se apoderaron de muebles e información y los quemaron.
“Nos han gasificado, tenemos pruebas de que nos han disparado”, denunció Estívariz.
Por su parte, en La Paz, el ministro Tapia aseguró que estudiará el conflicto con el sector y convocará a una reunión en las próximas 24 horas.
“Tenemos un proyecto que vamos a llevar a cabo y para ello vamos a coordinar con ellos. Creemos que son ellos quienes tienen que empezar a integrarse, hay que conversar, hay que integrarlos en forma adecuada, vamos a tener un diálogo fraterno” con sus dirigentes.
Los discapacitados reclaman desde hace varias semanas la entrega de un bono de tres mil bolivianos anuales. El lunes tenían programada una reunión con el anterior ministro de Salud, Wálter Selum, pero el encuentro se suspendió debido al cambio de parte del gabinete presidencial, frente a lo cual los dirigentes del sector anunciaron la toma de instituciones.