La alcaldesa de Sucre, Aydée Nava, pasó malos momentos ayer en el Distrito Federal de México, cuando un grupo de personas la calificó de racista. La autoridad pidió garantías a la Cancillería mexicana y acusó al embajador boliviano, Jorge Mantilla, de promover ese rechazo. Nava, junto a otras autoridades del Comité Nacional del Bicentenario, participa en México del Encuentro Internacional de Ciudades Bicentenarias de la Emancipación Colonial. Nava reveló que cuando le pidió garantías, Mantilla le respondió: “Yo no soy embajador de racistas, soy embajador de los indígenas y no tengo por qué otorgarle seguridades a usted”. Dijo que envió una carta de protesta al presidente Evo Morales.