Cuatro personas irrumpieron ayer por la tarde a un domicilio en la zona paceña de Villa San Antonio y en su interior mataron a quemarropa a un joven.
El hecho ocurrió en la casa número 1969 de la calle Alberto Mendoza de ese barrio paceño, alrededor de las 13.55.
Según la versión de los vecinos, llegó un sujeto. Justo detrás de él arribaron otras dos personas a bordo de un Toyota Caldina de color blanco e intentaron trepar el muro de la casa para ingresar. La víctima salió a la ventana y le dispararon desde afuera.
Luego uno de ellos ayudó a su acompañante, quien logró ingresar. Allí vive una familia de evangelistas. Según los vecinos, se trata de un hogar que nunca causó escándalos ni problemas en la zona. Sin embargo, ninguno de los entrevistados supo dar una versión precisa sobre la identidad del joven que fue asesinado.
“Aparentemente, la víctima apellidaba Rojas, tenía de 30 a 35 años, tenía algún problema con estos hombres”, relató una de las vecinas en el lugar de los hechos.
Otro morador contó que “eran cuatro sujetos armados y con los rostros descubiertos. Incluso discutieron dentro de la casa, que está en el segundo piso”.
Esa persona relató que se escucharon gritos. “El joven gritaba ¡aquí están los sobres! Después se escucharon otros dos disparos, al parecer ahí lo mataron”.
Los vecinos rumorearon que el mencionado sobre estaba dirigido a un general, pero nadie pudo sustentar esa versión.
Una vez adentro, otras versiones coincidieron en que se escuchó una discusión y luego, los disparos que acabaron con la vida del joven que allí vivía.
“Sólo dos entraron y otros dos los recogieron después del asesinato. No sabemos si es el cuidador o el hermano de los dueños”.
Otras versiones señalaron que era el hijo de la pareja.
La Policía simplemente se limitó a realizar el levantamiento legal del cadáver y ayer guardó silencio sobre este caso. Sólo se deslizó que se trataba de un caso de ajuste de cuentas.
El peritaje en el lugar duró casi dos horas. Después de que llegaron los medios, una persona muy molesta insultó y hasta golpeó a los periodistas.