Mientras el Gobierno demandó a los líderes autonomistas de Santa Cruz a devolver a manos del Estado las instituciones tomadas en esa región, miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) tomaron ayer las instalaciones de la Delegación Presidencial y anunciaron que la pasarán a manos de la Prefectura.
La toma se produjo aproximadamente a las 19.00 horas, cuando en La Paz el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, exigía la devolución de las instituciones tomadas como señal para avanzar en el diálogo.
“La dictadura cívico-prefectural sigue actuando en la ciudad de Santa Cruz. Tomaron la Delegación, pero además amenazaron con tomar mi domicilio. Nos están sometiendo a la violencia extrema”, denunció vía telefónica la delegada, Gabriela Montaño.
Los unionistas encadenaron las puertas de la Delegación y anunciaron que ésta era su última toma de oficinas del Estado.
Mientras, después de haberse aprobado ayer en detalle y revisión la Ley de Designación de Autoridades y la Ley de Transferencias y Competencias, que otorgan a la Prefectura la posibilidad de realizar las designaciones de autoridades locales, las autoridades de este órgano prefirieron no hablar sobre su aplicación, argumentando que no era conveniente, debido a la posibilidad de un avance en el diálogo.
“El proceso continuará y si en el camino hay alguna necesidad de considerar las posiciones ya tomadas, serán las consideradas”, se limitó a señalar el director de Autonomías de la Prefectura, Carlos Dabdoub. Las instituciones tomadas son controladas por la Guardia Municipal. Redacción central y Santa Cruz
GESTIONES
Reunión • El prefecto Rubén Costas se reunió con la representante de las Naciones Unidas, Yoriko Yasikawa, quien llegó a pedido de su organización para expresar su voluntad de facilitar la comunicación de las regiones con el Gobierno.
Pedido • El presidente del Comité Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, solicitó al secretario general de la ONU poner en marcha medidas para lograr la “pacificación” de Bolivia.