La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) detuvo ayer en Cochabamba a Illia Lapich, de 20 años de edad, acusado de ser cómplice en la estafa y trata y tráfico de personas.
Illia es hijo de Víctor Lapich, socio de la empresa Cidembol que, según denuncias de familiares, llevó con engaños a 200 bolivianos a Rusia para que trabajen en el rubro de la construcción.
Su padre huyó y el informe policial da cuenta de que él era parte de la empresa, por lo que se presume su complicidad.
El director de Trata y Tráfico de Personas de la FELCC, mayor Boris Bellido, informó que el detenido “se habría encargado primero de impartir clases de ruso en diferentes localidades, algunas veces en la ciudad y otras en Cliza (en el área rural)”.
La autoridad agregó que “al mismo tiempo se ha establecido que este señor, por información de las mismas víctimas, habría realizado varios viajes a Rusia llevando a los bolivianos”.
Illia fue aprehendido a las 8.30 en su vivienda. Su hermana corroboró los datos que maneja la Policía, pero dijo que el joven “estaba acompañando en Cidembol como traductor, nada más”. La declaración de algunos de los bolivianos que regresaron de Rusia indican que Illia les enseñó el ruso y viajó con ellos a la localidad rusa de Rostov.
Tomás Molina, abogado del acusado, califico la detención como un “error” y sostuvo que Illia “no ha suscrito ningún documento, no tiene acusación, porque nadie en esta ciudad lo acusa de nada”. Redacción Cochabamba