El huracán Ike continuó su avance en Texas ayer en la mañana, mientras el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, advirtió al estado que la "enorme tormenta" aún es una amenaza. El Centro Nacional de Huracanes de Miami señaló que Ike, que llegó a tierra en el sureste de Texas alrededor de las 3.10, avanza a 145 kilómetros tierra adentro con su centro a unos 65 kilómetros al norte de Houston, pero se ha debilitado a Categoría 1. Las imágenes de la televisión local muestran que la tormenta arrancó árboles y techos e inundó los caminos. Cerca de 3 millones de personas en el estado quedaron sin energía eléctrica. En una declaración, el presidente Bush advirtió a la región que, a pesar de que se debilitó, Ike aún es una tormenta que ha causado daños en Texas y partes de Louisiana. Washington, Xinhua