Al menos 18 personas han muerto y 135 resultaron heridas en el choque de un tren de pasajeros y otro de carga en las afueras de Los Ángeles (EEUU), informó el sábado el alcalde de la ciudad, Antonio Villaraigosa. Las tareas de rescate continúan y los equipos han advertido que es posible que siga subiendo el número de víctimas en lo que ya se ha convertido en el peor accidente ferroviario de los últimos 15 años en Estados Unidos. El forense Ed Winter puntualizó que la cifra no incluye varios cuerpos que pueden verse entre el amasijo de hierros en que se han convertido los vagones, pero que no se han podido rescatar. Según explicó Villaraigosa, en una rueda de prensa, "las palabras no pueden explicar o consolar a los que han perdido seres queridos o a aquellos que no saben cómo se encuentran los suyos. Sólo puedo decirles que nuestros bomberos y policías han trabajado de manera exhaustiva durante toda la noche". Al parecer, 222 pasajeros iban en el tren de cercanías de dos pisos Metrolink cuando fue embestido frontalmente por otro de carga, en el que viajaban cuatro personas. Los Ángeles (EEUU), EFE