Paros, movilizaciones, marchas y otras medidas de presión de los sectores sociales de la ciudad de El Alto, lograron que en varias ocasiones sus demandas municipales y regionales sean atendidas. El poder que adquirieron los vecinos en esa urbe les da la potestad de decidir desde quién se va del cargo hasta qué proyectos se realizan en la urbe. El alcalde alteño, Fanor Nava, reconoció tal poder y explicó que la capacidad de movilización y de participación vecinal de los sectores, es mayor entre las “urbanizaciones postergadas (...). Tienen una capacidad de control y de fiscalización muy grande”. Los representantes de las organizaciones sociales alteñas como la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve), aseveraron que tienen el poder de decidir sobre la continuidad o la salida de sus autoridades. Por ejemplo, el 15 de noviembre de 2007, en medio de gritos y amenazas de golpes por parte de los dirigentes y algunos vecinos de El Alto, el concejal del Plan Progreso (PP) Marcelo Vásquez fue obligado a firmar su carta de renuncia en instalaciones de la Federación de Juntas Vecinales. Efraín Argani, presidente del Concejo Municipal, reconoció el poder que tienen las organizaciones alteñas e indicó que, por ejemplo, durante tres años los vecinos autorizaban las actividades económicas como la apertura de bares, cantinas y lenocinios. En octubre del 2007, ciudadanos de la urbe alteña quemaron bares y cantinas del distrito uno. Argani manifestó que las juntas vecinales deciden sobre sus propios proyectos como ser en educación. “En la construcción de escuelas (la gente) no se conforma con la primera fase, sino, que exigen que la construcción sea completa. Vienen hasta aquí y exigen hasta que lo obtienen (...). Tienen el poder las juntas vecinales (...). No les das, ya te vienen con presión, bloqueos o piden que los concejales o el director renuncien. No les convences”. El 2007, el Alcalde firmó un compromiso con los empresarios para que en vez de pagar el Bono Esperanza para los niños de primero a séptimo grado, éstos recibieran implementos escolares como deportivos, calzados y chamarras. Entonces, la Federación de Padres de Familia descontenta realizó manifestaciones y exigió que se restituyan los Bs 200. Este año, la Alcaldía comenzó a pagar el bono en dinero. El presidente de la Fejuve, Ismael Herrera, aseveró que su poder pasa por las decisiones sociales, políticas y económicas. Rodolfo Mantilla, primer secretario General de la Federación de Gremiales de El Alto, aseveró que ellos pueden decidir dónde van a vender y cuánto van a pagar por el espacio que ocupan. “Esta gestión hemos logrado que se apruebe la ordenanza 117 de inamovilidad de los puestos de venta, al igual que el pago único anual que es por 10 años”. El secretario ejecutivo de la Federación de Estudiantes de Secundaria, Remberto Cruz, informó que el año pasado, mediante una huelga de hambre, consiguieron un millón de bolivianos para la construcción de laboratorios de química y física en unidades educativas de la urbe. La semana pasada, los estudiantes se enfrentaron con un grupo de jóvenes de la Casa Comunal. Querían un cargo en esa entidad.
Sectores consiguieron hasta una universidad Para el alcalde de El Alto, Fanor Nava, la asunción de Evo Morales a la Presidencia de la República hizo que los sectores sociales de esa urbe se consolidaran y fortalecieran más, adquiriendo poder, “porque se sienten identificados”. Sin embargo, hace varios años, los alteños lograron la creación de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) por parte del Gobierno. Las primeras gestiones se iniciaron en 1989, cuando algunos sectores sociales tomaron el Instituto de Formación de Mano de Obra y, la Facultad Técnica de la UMSA, en Villa Esperanza. El 2000, mediante huelgas y protestas callejeras, que se hicieron incontenibles, el Gobierno cedió. En junio del 2006, representantes de la Central Obrera Regional (COR), gremiales y comunidades agrarias anularon, con amenazas, una ordenanza que disponía la disolución de la Empresa Municipal de Aseo. El 4 de julio del mismo año, un grupo de vecinos retuvo ilegalmente a los miembros del Concejo Municipal y les obligaron a firmar una ordenanza para concluir obras en su sector y prohibir nuevos asentamientos de comerciantes en la avenida Alfonso Ugarte, en la zona 16 de Julio. Una semana después, los gremiales retuvieron a los mismos concejales y con amenazas les exigieron abrogar la citada normativa.
PUNTOS DE VISTA
"¡Ay! de usted... que no cumpla" FANOR NAVA Alcalde de El Alto. “Ellos vienen, piden y ¡ay! de usted que se comprometa y que no cumpla. Ahí recién viene la presión. Al alteño no hay que comprometerse por desembarazarse, porque ellos se anotan, se graban, ahora tienen sus aparatitos, lo filman. El decir que el alteño a presión consigue todo, no, ese es un paso final”.
"Ellos conocen al Ejecutivo" EFRAÍN ARGANI Presidente del Concejo edil. “Los vecinos de un tiempo a esta parte conocen todo el accionar del Ejecutivo, del gobierno municipal y del Concejo. Hemos sido transparentes en esto, las puertas han estado abiertas para dialogar, pero algunas veces se equivocan con el diálogo hay confrontación y nos quitan ese tipo la autoridad”.
"Reconocer que tienen poder" RONALD PÉREZ Director de Seg. Ciudadana. “Las organizaciones vivas de El Alto hay que reconocer que tienen mucho poder. Muchas veces a nosotros, a la institución del orden, nos han señalado el norte para combatir el delito. Por ejemplo, ahí están los bares y cantinas, las juntas vecinales han iniciado y nosotros sólo lo hemos llegado a consolidar”.
"Impulsamos los proyectos" SIXTO TALLACAHUA. Representante de la COR. “Estamos planteando varios proyectos en El Alto. Nosotros impulsamos los proyectos porque representamos a todos los sectores de trabajadores. Cuando ponen alguna traba en el Concejo Municipal, nosotros ayudamos para que ellos aprueben y aprueban. Si nosotros les decimos, el proyecto va adelante”.